|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
EVALUACION ECOLOGICA RAPIDA (EER)
DE LA PENINSULA
DE OSA, COSTA RICA (1992)
Proyecto BOSCOSA
INTRODUCCION Y ANTECEDENTES
El rápido crecimiento demográfico y la demanda de un mejor nivel de
vida -especialmente en los países subdesarrollados-, ejercen mucha presión sobre los
recursos naturales, haciendo difícil su conservación y manejo sustentable. Se reducen,
por ende, las posibilidades de continuar delimitando áreas protegidas u otras reservas
equivalentes en las que las actividades extractivas estén prohibidas.
Esta situación plantea dos alternativas. Por un lado, hay que
identificar estrategias que garanticen un beneficio directo a los habitantes de los
poblados aledaños a las áreas protegidas: hasta el momento son compañías localizadas,
ya sea en San José o en el extranjero, las que estan recibiendo todos los beneficios,
mientras que las familias que fueron desalojadas de esas área continúan en la miseria.
En segundo lugar en aquellas regiones que aún conservan los ecosistemas originales, se
deben desarrollar estrategias de manejo que permitan la extracción de recursos en forma
sustentable, y que garanticen, la conservación de la biodiversidad.
Apoyándose en los dos puntos anteriores, la Evaluación Ecológica
Rápida (EER) de la Península de Osa siguió los lineamientos de una nueva metodología
que se ha puesto en práctica en otras regiones del mundo, con miras a la conservación y
manejo sostenible de los recursos naturales. Organizaciones como Conservation
International, The Nature Conservancy, Smithsonian Institution y el World Wildlife Fund
han realizado experiencias similares en otras partes del mundo (ver The Nature
Conservancy, 1992 para una descripción detallada de la metodología).
Las ideas que sustentan este tipo de enfoque, así como la metodología
que utiliza no están aún claras, ni son aceptadas por todos los ambientalistas; sin
embargo, científicos del prestigio de Alwin Gentry, Robin Foster, Ted Parker, Claudia
Sobrevila y Dennis Grossman, entre otros, (asociados a las instituciones mencionadas
anteriormente) las han aplicado en países, tales como Ecuador, Bolivia, Mato Grosso, en
Brasil y Virginia, en los Estados Unidos.
En el caso particular de Ecuador, el grupo "Conservation
International", utilizando su "Rapid Assement Program" (RAP), envió un
grupo de científicos de los Estados Unidos y Ecuador, por un período de un mes para que
recorrieran la costa entre Guayaquil y Esmeraldas e identificaran áreas de bosques
remanentes, valiosas desde el punto de vista de la conservación. Se evaluó la presencia
de plantas o animales endémicos, amenazados, en vías de extinción o con cualquier otro
rasgo que justificara la protección de esas áreas boscosas.
Aun cuando la mayoría de los grupos que han utilizado metodologías
similares no han establecido el tiempo mínimo o máximo que debe durar una EER, sí es
claro que uno de sus principales objetivos es producir información de muy buena calidad y
además en forma rápida. Esto permitirá tomar decisiones adecuadas para la conservación
y el uso sustentable de los recursos naturales de una región determinada.
En 1992, The Nature Conservancy en Washington, publicó un manual que
resume los aspectos fundamentales para la realización de Evaluaciones Ecológicas
Rápidas.
2.2 EVALUACION ECOLOGICA RAPIDA (EER) vs. ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL
(EIA)
Un aspecto que se debe aclarar es la diferencia que existe entre una
Evaluación Ecológica Rápida (EER) y un Estudio de Impacto Ambiental (EIA).
Generalmente, un EIA examina una propuesta para desarrollar una actividad específica en
una localidad específica. Su objetivo fundamental es reducir el impacto que tendrán en
el ambiente actividades que se van a desarrollar.
Una EER, es anterior al planteamiento de planes de desarrollo
específicos y está enfocada a determinar la capacidad de los diferentes ecosistemas para
soportar diversos tipos y niveles de uso. Hace un balance de las posibilidades y
restricciones que ofrece el ambiente con respecto a las necesidades de desarrollo social y
económico.
2.3. SISTEMAS DE RECURSOS vs. RECURSOS AISLADOS
Si pensamos en los árboles de un bosque tropical o en los de un
manglar, en las pianguas en el fango, en los peces en los esteros que surcan los canales,
o en los chanchos de monte en un bosque tropical, estamos pensando en los recursos pero en
forma aislada.
Por el contrario, si pensamos en sistemas, es fácil apreciar que cada
uno de los recursos mencionados anteriormente, es apenas un elemento integrado dentro de
un ecosistema, es parte de un sistema de recursos. Los bosques tropicales, los manglares y
los arrecifes de coral, son sistemas de recursos, cuyos elementos funcionan de forma
integrada. Es importante, entonces, que los planes de manejo y los sistemas de
utilización tomen en cuenta esta característica fundamental. El potencial para
satisfacer necesidades económicas y sociales que tienen algunos sistemas de recursos muy
complejos reside en el mantenimiento de su funcionalidad integral y en el uso de técnicas
de manejo que permitan el rendimiento sostenido, y no en el cambio de uso o el manejo para
un sólo propósito (Clark, 1989).
Desafortunadamente, a la hora de implementar sus programas y sus planes
de manejo y desarrollo, la mayoría de las compañías que desarrollan actividades en la
Península de Osa no consideran ni los bosques ni otros ambientes como sistemas de
recursos. El riesgo de destruir su sostenibilidad es, por tanto, muy alto.
El objetivo fundamental de los ingenieros forestales y de los
agrónomos, ha sido, en el mejor de los casos, la extracción sostenida de madera y el
establecimiento de monocultivos estacionales o permanentes. En muy pocos casos se ha
considerado la posibilidad de manejarlos en forma integrada, obteniendo otros recursos y
beneficios.
Es posible que el bajo valor económico que hasta ahora se ha asignado
al manejo sostenible del bosque tropical lluvioso se deba a que muchos de sus recursos y
beneficios ni siquiera se incluyen en los análisis económicos tradicionales.
Generalmente se olvida que proporciona beneficios como: protección de cuencas
hidrográficas, conservación de la biodiversidad y estabilidad de la atmósfera; además
se omite su importancia como hábitat para la fauna, su valor en investigación,
educación y recreación, y la posibilidad de obtener recursos adicionales como fibras,
semillas, medicinas y plantas ornamentales.
Las actividades agrícolas y forestales, la construcción de obras de
infraestructura -carreteras, puentes, puertos y sistemas de alcantarillados, entre otros-,
comúnmente no consideran aspectos ecológicos en el planteamiento de sus actividades. Un
objetivo fundamental de este informe es estimular la investigación necesaria, para que se
genere suficiente información biológica, a fin de que administradores y directivos basen
sus recomendaciones en información científica apropiada y específica de la región, en
vez de extrapolar metodologías desarrolladas -en su mayoría- para zonas templadas.
2.4. CARACTERISTICAS ESPECIALES DE LOS BOSQUES DE LA PENINSULA DE OSA
Algunos de los aspectos relevantes que caracterizan a estos bosques
son:
a. Contituyen la mayor área de bosque tropical lluvioso en el
Pacífico, desde México, hasta el Darién, en Panamá.
b. Son equivalentes en complejidad estructural y riqueza de especies a
otros bosques de la Amazonía, del Chocó, y a otros de Africa y de Asia.
c. Existen allí muchas especies endémicas, especialmente plantas e
insectos.
ch. Albergan poblaciones de especies extintas o amenazadas en el resto
de su ámbito de distribución, y que, sin embargo, aquí son biológicamente víables. El
jaguar (Felis onca), el puma (Felis concolor), el ocelote (Felis pardalis),
el tapir (Tapirus bairdii), el mono colorado y el mono ardilla (Ateles geofroyii
y Saimiri oerstedii oerstedii, respectivamente), la lapa roja (Ara macao),
el pavón y la pava crestada (Crax rubra y Penelope purpurascens,
respectivamente), son algunos de los que podemos mencionar.
d. En la región de la Península de Osa se presenta el límite sur o
norte de varias especies de afinidad norteña o sureña. La protección de estos extremos
de poblaciones es fundamental para la diversidad genética de estas especies.
h. Los bosques de la Península de Osa son parte de la ruta de
migración de varias especies de aves en su migración norte-sur-norte.
f. Allí existen numerosos recursos naturales y panorámicos que con
una conducción apropiada permitirán el desarrollo de una próspera industria turística.
g. Habitan allí unos 15.000 costarricenses que dependen para su
supervivencia del buen manejo de los recursos naturales.
Dadas estas características y acorde con las actividades de
protección y producción que en la Península realizan, el Area de Conservación de Osa
(ACOSA), la Fundación Neotrópica, el Centro BOSCOSA y otras instituciones públicas y
privadas, se consideró que era fundamental realizar una Evaluación Ecológica Rápida de
los recursos. Se plantearon los siguientes objetivos, que están enmarcados en el contexto
de "Osa 2000, una estrategia para la conservación biológica de la Península de
Osa, Costa Rica, mediante el desarrollo comunitario", propuesta por la Fundación
Neotrópica y el Centro BOSCOSA.
a. Ofrecer una visión general de las principales características de
los recursos biológicos de la Península de Osa.
b. Contribuir a llenar los vacíos de información biológica y
ecológica necesaria para la conservación y manejo sustentado de los recursos naturales
de la Península de Osa.
c. Identificar nuevas áreas con valor especial para conservarlas e
integrarlas en corredores biológicos que comuniquen las áreas protegidas.
ch. Crear las bases para un futuro programa de investigación en la
Península de Osa.
d. Desarrollar y probar metodologías útiles para la realización de
Evaluaciones Ecológicas Rápidas.
e. Involucrar a los pobladores de la región en investigación biológica,
conservación de recursos naturales y solución a los problemas ambientales de la
Península de Osa.
|
|