Ambientes De Agua Dulce
Las aguas continentales, los ríos, riachuelos, lagunas y pantanos, se relacionan con los ecosistemas terrestres a través de zonas ecotonales. Estas zonas se caracterizan por sus marcados gradientes de factores físicos y químicos, sus procesos ecológicos particulares y sus distintivas comunidades de plantas y animales. (Gregory et al., 1991). Las comunidades de vegetación ribereña tienen gran diversidad estructural y de composición; funcionan como un corredor para el movimiento de la fauna y para la dispersión de las plantas; modifican el microclima y, regulan la entrada de sedimentos y nutrimentos a los cauces (Gregory et al., 1991). En la Península de Osa y áreas circunvecinas, la deforestación, las actividades agrícolas y ganaderas, la minería, la construcción de obras de infraestructura y el crecimiento desordenado de las poblaciones humanas, son las causas principales de la alteración de los ambientes de agua dulce. En este informe se integran la información recopilada por Paaby y Rojas (1991), durante la Evaluación Ecológica Rápida de la Península de Osa, más otra información disponible para la región, especialmente de Bussing (1987). 5.1. CARACTERISTICAS GENERALES MAS IMPORTANTES Las familias de peces mejor representadas en la Península de Osa son Caracidae y Poeciliidae, con 10 especies cada una; también encontramos Eleotridae y Cichlidae, con 8 y 7 especies respectivamente. De esta última familia, una especie es de introducción antropogénica reciente. Las demás familias están pobremente representadas (Cuadro 1) Durante la EER se muestrearon ríos y quebradas que no habían sido estudiados anteriormente, lo que añadió 9 especies: Phallichthys amates, Gobiesox nudus, Neoheterhandia umbratils, Cichlasoma loisellei, Sicydium sp., S. altum, Eleotris pisonis, E. amblyopsis y Gobiomorus dormitator, de peces de agua dulce, a las 51 indicadas por Bussing (1987) para la Península de Osa. Las especies de agua dulce y de más amplia distribución fueron, Astyanax fasciatus, Cheirodon terrabae, Brachyrhaphis rhabdophora, Phallichthys amates y Poeciliopsis turrubarensis, las cuales aparecieron en la mayoría de los sitios muestreados. C. terrabae y P. turrubarensis, son especies de la vertiente Pacífica, siendo la primera autóctona de esta vertiente. Las otras especies presentan una distribución más amplia en el territorio nacional. Algunas especies no aparecen en todos los sitios muestreados (Mapa de distribución de especies de peces), pero, de acuerdo con la lista presentada por Paaby y Rojas (1991), esto debe estar más relacionado con la baja intensidad de muestreo que con la distribución real de las especies. Desde el punto de vista de la dieta, los gremios de especies más sensibles a perturbaciones ambientales, son aquellos con dietas especializadas, particularmente los que dependen sólo o principalmente, de insectos, cuyas poblaciones se ven afectadas por alteraciones fuertes en el cauce de ríos y riachuelos (Karr & Schlosser, 1987; American Fisheries Society, 1982). Del total de especies que se conocen en la Península de Osa, 17 aparentemente, se alimentan exclusivamente de insectos (Bussing, 1987). Estas serían muy altamente sensibles a problemas de perturbación. Debido a los especializado de su dieta existen además, otras 24 especies que incluyen insectos como parte de una dieta más general (Cuadro 1). De las especies insectívoras Pterobrycon mirnae, es epecialmente valioso, pues es endémico a la región de Osa y sus alrededores. Se espera que las especies más generalistas se ven menos afectadas por problemas de sedimentación, sin embargo, las 6 especies que se alimentan sólo de vegetación pegada al fondo (Cuadro 1), podrían tener problemas, pues, en un lecho totalmente cubierto de sedimentos, como sucede en muchos tramos de los ríos Rincón, Tigre y Conte, tanto la vegetación del fondo como la que crece sobre las rocas desaparecen. Actualmente, se cuenta con muy poca información sobre los invertebrados de la Península de Osa. Esta se reduce a colecciones preliminares realizadas en algunos sitios, pero, no hay estudios amplios que caractericen las comunidades y las poblaciones de las diferentes cuencas. La información fisico-química sobre la vegetación y otras comunidades riberinas, también es muy limitada. No obstante, Paaby y Rojas (1991), mencionan que, durante la EER, recogieron datos sobre las características del agua, de la vegetación y de los contenidos estomacales de los peces. Esta ausencia de información impone límites a las decisiones que se puedan tomar con respecto al manejo de las cuencas. Aspectos tales como las relaciones tróficas entre los diferentes grupos de organismos se desconocen y únicamente se podrían hacer extrapolaciones con ambientes similares, de otras latitudes.
5.2. ESPECIES CON RASGOS ESPECIALES 5.2.1. Peces Neoheterandia umbratilis Esta especie se conocía solamente en la Vertiente Atlántica, por lo que el nuevo registro amplía su distribución a la Vertiente Pacífica.
Gobiesox nudus Es posible que esta especie principalmente marina, migre a los ríos para reproducirse o para alimentarse. Por depender de ambos ambientes para cumplir su ciclo de vida, requiere de condiciones especiales para sobrevivir.
Cichlasoma loisellei Es una especie carnívora introducida. Por ser tan competitiva, puede afectar significativamente a las especies autóctonas.
Brycon behreae Las machacas o sabaletes, de amplia distribución en el país, tienen valor económico pues, son una fuente importante de alimento en algunos sitios de la Península, especialmente en la cuenca del Río San Juan y Quebradón. La conservación su hábitat es fundamental, ya que esta especie, para reproducirse, migra hacia las zonas altas de los ríos, en busca de aguas limpias y con alto contenido de oxígeno (Paaby & Rojas 1991).
Pterobrycon myrnae, Roeboides ilseae, Cichlasoma sieboldi y C. sajica Son especies poco conocidas, escasas y autóctonas. Por tener una distribución muy limitada, la protección de ciertas áreas -ver capítulo sobre corredores y nuevas áreas a proteger- es imprescindible para su conservación.
5.2.2. Invertebrados En Osa se conocen 5 especies de camarones de río (Familia Atydae) y 4 de langostinos (Familia Palaeomonidae) (Cuadro 2). Ambas familias tienen distribución pantropical y la mayoría de las especies también son de distribución muy amplia: Las especies de la Península de Osa se distribuyen desde el nivel del mar, en la desembocadura de los ríos, hasta las zonas montañosas. La mayoría de ellas suelen vivir en zonas de corrientes rápidas, pues allí, se encuentran las concentraciones de oxígeno más altas (Hobbs y Hart, 1982). Algunas especies son consumidas por la población y si se desarrollan las metodologías apropiadas, se podrían utilizar en acuacultura.
5.3. PROBLEMATICA AMBIENTAL Las principales causas de deterioro de los ecosistemas de agua dulce en la Península de Osa están relacionadas con la deforestación, la minería, la agricultura, la ganadería, la construcción de caminos y el crecimiento de la población. Aunque en el pasado la deforestación afectó toda la Península, en los últimos años, ésta se ha concentrado en los sectores de Mogos, Rancho Quemado, el camino entre rancho Quemado y Estero Guerra, el camino entre Rancho Quemado y Drake, Alto San Juan, los alrededores de Cerro Chocuaco y la parte sur de la Península, en las cercanías de Piro y Cerro Osa. La minería puede afectar la biota en forma directa, por daño físico o químico, e indirectamente, por la destrucción del hábitat. Los aspectos físicos principales tienen que ver con el aumento en las tasas de sedimentación, variaciones en la profundidad y estructura de los cauces y, modificación de la velocidad de la corriente y variaciones en la cantidad y calidad de la luz. Las consecuencias biológicas más importantes, están relacionadas con cambios en la estructura de poblaciones y comunidades, alteración de los ciclos de reproducción, eliminación de algunas especies y reducción de la biodiversidad. En los ríos Rincón y Tigre donde las tasas de sedimentación han aumentado hasta 200 veces (Brenes, 1991), los cambios en la estructura de comunidades deben haber sido dramáticos. La construcción inapropiada de caminos, tanto por el gobierno con sus programas de desarrollo de infraestructura, como por los madereros, para la extracción de madera, están causando enormes problemas de sedimentación en la Península. Durante la construcción del tramo de carretera entre Chacarita y Rincón de Osa, se lanzaron millones de metros cúbicos de sedimentos a los ríos y a las quebradas, y eventualmente estos llegaron al mar. Esta actitud es una clara evidencia de la falta de criterios que rigen estas obras y del poco interés que existe por reducir el impacto ambiental sobre los sistemas acuáticos. Cuando la agricultura y la ganadería se desarrollan en sitios de poca pendiente y con metodologías apropiadas, no producen mucho problema de sedimentación; pero, el sobrepastoreo y el desarrollo de estas actividades en terrenos muy empinados, causan problemas de erosión muy serios. Es muy posible que las grandes plantaciones de arroz estén causando en los cauces bajos de ríos y riachuelos serios problemas de sedimentación y de contaminación con agroquímicos y sedimentación en los cauces bajos de ríos y riachuelos. Sin embargo, aún no tenemos datos que nos permitan cuantificar la magnitud del problema. El crecimiento desordenado de algunas poblaciones y la falta de alcantarillados y depósitos sanitarios en donde eliminar la basura y otros desechos comienzan a generar problemas en algunas comunidades como Puerto Jiménez, La Palma y aún en pueblos muy pequeños, como Rancho Quemado. La tala de la vegetación en las márgenes de ríos, quebradas y lagunas es otro problema que está alterando el hábitat, tanto de los organismos que viven en la orilla de estos ambientes, como de los que viven en la columna de agua.
5.4. RECOMENDACIONES PARA CONSERVAR Desde el punto de vista de la conservación de los ambientes de agua dulce, se sugiere considerar los siguientes puntos:
5.5. AREAS DE USO FORESTAL 1. Promover metodologías de extracción que reduzcan la erosión al mínimo. 2. Impedir la tala de árboles ubicados a menos de una distancia de 50 m de la orilla de ríos y riachuelos, aunque éstos estén localizados en terrenos de vocación forestal. De ser absolutamente necesaria su corta, diseñar un plan que reduzca los problemas de erosión al mínimo. 3. Construir las trochas de extracción en la base de las lomas, en las crestas, y en general, en terrenos con poca pendiente y alejados por lo menos, 100 m de los cauces de los ríos y riachuelos. En general, deben seguirse criterios que reduzcan la erosión, los deslizamientos y la sedimentación. 4. Evitar que los desechos de las actividades forestales, tales como aserrín, restos de ramas y corteza, terminen en los cursos de agua.
5.6. FINCAS AGRICOLAS Y GANADERAS 1. Mantener, o si es del caso, recuperar, la vegetación ribereña y la de las orillas de las lagunas para amortiguar la entrada de sedimentos y nutrimentos al sistema acuático. 2. Desarrollar un programa de educación entre los propietarios de fincas para que protejan o reforesten las orillas de los ríos, riachuelos y lagunas. 3. Promover la aplicación de la Ley Forestal No 7174 del 16 de julio de 1990, que garantiza la protección de una franja de vegetación ribereña de por lo menos 50 m de ancho. La vegetación ribereña y la de la periferia de las lagunas, además de ser crítica para la supervivencia de muchas especies acuáticas y terrestres, y de servir como corredor biológico para muchas especies de animales (Defenders of Wildlife, 1989; Meave, et al., 1991), reduce la entrada de sedimentos arrastrados por el agua de escorrentía, favorece la estabilidad de las orillas, y mantiene las condiciones óptimas de luminosidad y temperatura en los cursos de agua (Karr & Schlosser, 1977; Gregory, et al., 1991). En algunas lagunas como las de Pejeperro, Pejeperrito, Chocuaco y otras menores, la vegetación original de las orillas fue talada casi por completo. Ahora, aparte de los problemas de sedimentación, encontramos que la fauna carece de hábitat: en el lado NE de Pejeperrito, lagartos, caimanes y varias especies de aves acuáticas se ven obligados a utilizar apenas un pequeño grupo de árboles restante.
5.7. CONSTRUCCION DE CAMINOS Y OTRAS OBRAS DE INFRAESTRUCTURA Exijir un estudio de impacto ambiental, previo a la construcción de caminos, carreteras o cualquier obra de infraestructura de gran magnitud, que pueda causar mucho impacto en los ambientes naturales. Desafortunadamente las agencias gubernamentales y las entidades privadas no utilizan mecanismos de control ambiental para evitar la entrada de sedimentos a los ríos y quebradas cuando construyen caminos, carreteras y otras obras de infraestructura. Un ejemplo dramático del desastre ecológico y ambiental causado por el mal manejo de materiales, es la muerte de los arrecifes de Mogos y la destrucción de varias playas del mismo sector, ocurrida durante la construcción de la carretera entre Chacarita y Rincón de Osa (Cortés, 1991). Este caso es especialmente lamentable, porque fue una entidad de gobierno, el Ministerio de Transportes, el causante del problema. La construcción de caminos para extraer madera causa serios problemas de erosión y sedimentación en muchos sitios de la Península. Basta recorrer el camino entre Alto San Juan y Cerro Chocuaco, o el camino entre Rancho Quemado y Drake, o el que se trazó en la época seca de 1991 detrás del Bosque de los Niños de Rancho Quemado, para ver el daño que se produce cuando no se siguen criterios apropiados para reducir el impacto ambiental. Como se mencionó anteriormente, estos problemas se pueden reducir trazando los caminos por sitios donde se reduzcan los problemas de erosión o utilizando metologías de extracción menos impactantes, por ejemplo, la extracción con bueyes (Cordero, 199 ).
5.8. MINERIA 1. Exigir estudios de impacto ambiental previos a toda explotación minera. 2. Promover la aplicación del Código de Minería en todas las explotaciones mineras. 3. Promover la aplicación y la subsecuente supervisión de Planes de Operación Minera, que garanticen el cumplimiento de las recomendaciones dadas por los estudios de imapacto ambiental. 4. Promover la aplicación de prácticas de reposición de la vegetación ribereña en sitios donde se haya dado minería. 5. Promover prácticas de reposición de suelos en la estructura original, en aquellos sitios donde el suelo haya sido removido. Esto va a favorecer la regeneración de las comunidades naturales. 6. Promover prácticas de control de erosión en todos aquellos sitios donde se den explotaciones mineras.
5.9. CRECIMIENTO URBANO Y USO DE AGROQUIMICOS 1. Diseñar un sistema de alcantarillado y de eliminación de basura en todos los poblados de la Península, que impida la entrada de éstos materiales a los sistemas acuáticos. Si entidades como el Ministerio de Salud, las municipalidades y otras organizaciones locales diseñaran una estrategia para resolver estos problemas, en el futuro no tendrían que enfrentar los problemas de contaminación de ríos que hoy sufre la mayoría de los pobladores de la Meseta Central y de otras ciudades como Liberia, San Isidro del General y San Ramón, entre otras. Ahora, el costo de la recuperación de estos ríos va a superar el orden de las decenas de millones de colones. Es lamentable ver cómo en Puerto Jiménez el basurero local está localizado a la entrada del pueblo y las aguas negras son llevadas al riachuelo o al estero más cercano, sin seguir ningún criterio apropiado de ingeniería sanitaria. El mismo problema se repite en otros poblados de la Península. 2. Ubicar, siguiendo criterios técnicos, un relleno sanitario en los alrededores de Puerto Jiménez y en La Palma, los dos poblados más grandes. En los demás, donde no se pueda organizar un sistema de recolección de basura, desarrollar una campaña de educación ambiental para que no se utilicen los ríos y riachuelos como vertederos o depósitos de basura (G. Umaña, comunicación personal, 1992). En los pueblos pequeños puede existir un depósito comunal, donde los pobladores depositen su basura y un camión que haga el servicio de recolección en el sector, la recoja cada semana y la lleve al relleno sanitario correspondiente. Un programa de educación bien dirigido puede convencer a los pobladores de la importancia de un sistema como éste para evitar problemas en el futuro. 3. Establecer mecanismos de control que eviten el uso inapropiado de agroquímicos y su entrada a los sistemas acuáticos. Hasta el presente, no existen mecanismos -y si existen no se ponen en práctica- que permitan controlar en forma científica la aplicación de fertilizantes y plaguicidas. Al no existir éstos, el problema de abuso es frecuente. La aplicación de dosis excesivas y el uso de agroquímicos muy tóxicos, prohibidos ya en otros países, son problemas muy comunes en la agricultura de Costa Rica.
5.10 RECOMENDACIONES PARA LA INVESTIGACION Dado el limitado nivel de conocimiento de las características limnológicas y la problemática ambiental de los sistemas de agua dulce se recomiendan las siguientes actividades de investigación: 1. Realizar una clasificación limnológica (aspectos geomorfológicos, físicos, químicos y biológicos) de las cuencas, ríos, riachuelos y lagunas de la Península de Osa. Para el desarrollo de actividades de investigación, presentes y futuras, es fundamental la elaboración de un mapa detallado de la distribución de los principales ambientes de agua dulce, así como, el establecimiento de líneas base de información, que describan las características actuales de los ambientes de agua dulce. 2. Establecer las condiciones de base de estos ambientes desde el punto de vista del estado de las cuencas, características fisico-químicas del agua, composición de las comunidades naturales y estructura de poblaciones de las especies más importantes. Esto es esencial para iniciar un programa de monitoreo que permita evaluar posibles cambios relevantes en las caracteríticas de estos ambientes. Las listas de organismos de que disponemos para los ambientes acuáticos de la Península son incompletas, por lo que sería conveniente elaborar listas detalladas. También es importante determinar la estructura de población de algunas especies claves, lo que permitiría evaluar el impacto de posibles perturbaciones futuras. 3. Estudiar las relaciones tróficas entre los diferentes grupos de organismos presentes en los ríos y lagunas de la Península de Osa. 4. Implementar y mantener un programa de monitoreo que nos permita detectar posibles alteraciones en los ambientes de agua dulce. 5. Estudiar el efecto de la deforestación, la remoción de la vegetación ribereña, la minería y otras fuentes de contaminación, sobre las características físicas, químicas y biológicas de los ambientes de agua dulce de la Península Osa. 6. Analizar el uso actual de los sistemas de agua dulce de la Península de Osa e identificar cuáles son conflictivos; esto permitiría obtener los máximos beneficios, causando el mínimo de impacto sobre los sistemas acuáticos. 7. Estudiar los ciclos de vida de los peces y de otros organismos claves, con el fin de conocer sus ciclos reproductivos y las fases más sensibles a las diferentes perturbaciones ambientales. 8. Estudiar el efecto de la minería sobre poblaciones de organismos claves, tales como peces e invertebrados de agua dulce. Pese a que hay varios informes sobre la repercusión de la minería en la Península de Osa, se conoce poco sobre su efecto de la minería sobre las poblaciones naturales de ríos y riachuelos, ya que los informes enfocan, sobre todo, aspectos económicos, sociales y el problema de la sedimentación. 9. Evaluar el costo económico y social de la alteración o destrucción de los sistemas dulceacuícolas de la Península de Osa. El hecho de que le asignemos, a las aguas continentales y a sus recursos, asociados, permitirá a los administradores y responsables de la toma de decisiones, una mejor perspectiva de la utilidad de los recursos limnológicos.
5.11 RECOMENDACIONES PARA LA EDUCACION AMBIENTAL Para lograr los objetivos de conservación, protección, investigación y uso sostenible de los ambientes dulceacuícolas en la Península de Osa, es fundamental desarrollar un programa de educación ambiental que haga concientes a sus pobladores del valor del agua y de sus recursos asociados. Para lograr tales objetivos se sugieren los siguientes puntos. 1. Incorporar, en los programas de educación ambiental que se desarrollen en la Península de Osa, aspectos sobre el uso y protección de los ecositemas de agua dulce. Tanto en Osa, como en el resto del país, la conservación de los sistemas acuáticos, continentales y marinos, ha estado relegado a un segundo plano. Siendo los ríos, las arterias y venas que reciben -y distribuyen- nutrientes y contaminantes de y hacia otros sistemas, es fundamental que el público conozca su funcionamiento e importancia. El agua sufre el problema de los comunes, nos pertenece a todos pero ninguno es responsable directo de su cuidado. Por esto, únicamente a través de la educación ambiental y de la conciencia social es que lograremos su conservación y su uso apropiado. En la Península de Osa podríamos evitar la problemática situación que se vive en San José, donde ya se ha iniciado la recuperación de algunos ríos, pero, a un costo muy alto. Un programa de educación ambiental es la mejor alternativa. 2. Producir, en cooperación con especialistas en biología acuática folletos y otros materiales que sirvan de apoyo al programa de educación sobre ambientes acuáticos.
5.12 USO POTENCIAL DE LAS AGUAS CONTINENTALES Frecuentemente, los planes de manejo no incluyen en forma explícita a los ambientes de agua dulce, como una categoría a ser manejada, con características y procedimientos propios. Sin embargo, el recurso hidríco y las comunidades a él asociadas, juegan un papel determinante en la calidad de vida de las poblaciones actuales y futuras. Es imprescindible pues, que se le considere como parte integral de los planes de manejo, desarrollo y uso sostenible de una región.
5.12.1. Agua Potable Este es el uso más importante que se da a la mayoría de los ríos y riachuelos de Osa. En futuros planes de desarrollo, debe considerarse la dependencia que tienen las poblaciones locales de fuentes de agua potable y, tomar las medidas de protección apropiadas para evitar tener que transportar aguas desde grandes distancias.
5.12.2. Pesca y Acuacultura La baja densidad de la población de Osa y su cercanía al mar han contribuido al poco aprovechamiento de los recursos pesqueros de sus aguas continentales, por lo que los peces de agua dulce son un componente poco importante en la dieta de sus habitantes. Pero el incremento futuro de la población y el aumento de precio de las especies marinas va a promover el consumo de peces de agua dulce, provenientes de poblaciones naturales y de cultivos. Para el desarrollo futuro de estas alternativas, es fundamental la conservación de las especies y sus ambientes. Si se desarrolla en pesca y acuacultura apropiada algunas especies como Brycon behreae, la machaca o sabalete, ofrecen un gran potencial; pero para su reproducción requiere de aguas limpias, con alta concentración de oxígeno, que sólo se encuentran en ambientes sin o con muy poca alteración. Además de B. behreae, la mayoría de las especies de la familia Cichlidae pueden ser usadas en pesca deportiva y como fuente de alimento para la población local.
5.12.3. Recreación y Educación Los ríos y lagunas de Osa tienen un gran potencial para el turismo tradicional, el turismo naturalista y la educación ambiental. Muchos de los organismos y condiciones ambientales que estos grupos buscan, se encuentran sólo en ambientes acuáticos, por lo que su protección es fundamental. Ya antes mencionamos que algunas lagunas, como las de Pejeperrito y Chocuaco, tienen gran potencial para el desarrollo de actividades turísticas.
5.12.4. Riego Actualmente, en la Península de Osa, gracias a la alta precipitación, los sistemas de producción y los productos que siguen el ciclo de las estaciones, no demandan riego, pero, la introducción de nuevos productos y una agricultura más intensiva posiblemente lo demandará en el futuro. Hace 200 años nadie pensaba en usar riego en Guanacaste... Los pobladores de la región deben comprender que la remoción de la cobertura boscosa, la canalización de sitios pantanosos y algunas prácticas agrícolas favorecen la escorrentía y reducen la percolación: el nivel freático baja y se cortan los acuíferos, produciendo condiciones de déficit hídrico. Fenómenos de este tipo comienzan a verse duarante la época seca en algunos sectores como Los Planes y la cuenca detrás de Drake.
5.13 POSIBILIDADES DE USO DE CRITERIOS LIMNOLOGICOS EN EVALUACIONES ECOLOGICAS RAPIDAS Pese a que durante la EER en Osa, las consultoras utilizaron principalmente peces como indicadores, es posible que criterios físicos y químicos sobre la calidad del agua puedan dar información más fácil y rápida que algunos organismos, especialmente si se hacen estudios comparativos de sitios perturbados y no perturbados. Además, ésta información puede servir como base para posteriores programas de monitoreo. Turbidez, pH, concentración de algunos elementos como nitrógeno y fósforo y contenido de materia orgánica, pueden indicar contaminación industrial o de comunidades cercanas. La correlación de estas variables con la presencia o ausencia de especies sensibles a cambios en la calidad del agua, es más útil que considerar únicamente la lista de especies. Aunque las consultoras de limnología no incluyeron invertebrados acuáticos en su informe -excepto camarones de agua dulce-, muchas especies son excelentes indicadores de la calidad del agua, diferencias entre cuencas ligadas a la capacidad de dispersión y requerimientos especiales de éstas especies. Datos de Flowers (1991), para el noroeste de Panamá, indican que hasta el 45% de las especies están restringidas a una sola cuenca. Además, él encontró marcadas diferencias en biodiversidad entre cuencas cercanas. Esta gran heterogenidad, sugiere que para hacer consideraciones generales con respecto a la clasificación y manejo de cuencas, es fundamental tomar en cuenta, como elementos de evaluación ecológica rápida, a los insectos y a otros invertebrados acuáticos. Posiblemente, una combinación de parámetros físicos, químicos y biológicos como recomienda Karr, 1987. Sería lo más conveniente, especialmente si se identifica un número de especies reducido, pero muy sensible a perturbación ambiental. CUADRO 1 LISTA DE PECES DE AGUA DULCE DE LA PENISULA DE OSA La lista que se presenta a continuación y la información suministrada, sigue los criterios taxonómicos de Bussing (1987), Paaby y Rojas (1991) y experiencia personal trabajando en Osa. Los códigos usados en las columnas de hábitat, abundancia, dieta y estatus son como sigue. Hábitat: Rr: Ríos y riachuelos de aguas rápidas. Rl: Ríos y riachuelos de aguas lentas. Ch: Charcas y pequeñas lagunas. L: lagunas y lagos. E: esteros y desembocaduras de ríos. Abundancia: A: Abundante. Se pesca o aparece abundantemenbte en las muestras y se encontró en la mayoría de los ríos estudiados. C: Aparece frecuentemente en muestras, pero no en forma abundante. R: Sólo apareció ocasionalmente en las muestras. Cuando no se tiene información para Osa proveniente del SER, se sigue el criteri de Bussing (1987). Estatus: N: Nativo del lugar. P: Sólo en la Costa Pacífica de Costa Rica. Av: En ambas vertientes de Costa Rica y de amplia distribución. Ps: Desde el Sur del Río Tárcoles hasta la parte central de Panamá. E: Endémico o autócto de Osa y Río Térraba. I: Introducido recientemente por el hombre. Dieta: A: Algas, otras plantas pegadas al fondo y/o "aufwuchs". V: material vegetal fragementado, frutos u otros restos provenientes de plantas superiores. I: Insectos. P: Peces. E: Escamas de otros peces.
TAXA HABITAT ESTATUS DIETA ABUNDANCIA Characidade Astyanax fasciatus Rr.Rl.Ch.L N.Av.A. A.V.I.P Brycon behreae Rr.Rl. N.Ps.C. A.V.I.P Bryconamericus terrabensis Rl.Rr. N.E.R. V.I. Cheirodon terrabae Rl. N.Ps.R. A. C. dialepterus Ch.Rl. N.Ps.R. A. Curimata magdalenae Rl. N.Ps.R. A. Hyphessobrycon savagei Rl.Rr. N.Ps.R. I. Pterobrycon mirnae Rl.Rr. N.Ps.R. I. Roeboides guatemalensis Rl. N.Av.R. I.E. R. ilseae Rl. N.Ps.R. E.
Herythrinidae Hoplias microlepis Ch.Rl. N.Ps.R. P. Lebiasinidae Piabucina boruca Rl. N.Ps.R. A. Pimelodidae Nannorhamdia lineata Rl. N.Ps.R. I. Pimelodella chagresi Rl. N.Av.R. I. Rhamdia rogersi Rl.Rr. N.Av.R. I. R. guatemalensis Rl.L. N.Av.R. I.P. Trichomyceteridae Pigydius striatum Rl. N.Ps.R. I. Loricariidae Hypostomus panamensis Rl. N.Ps.R. A. Rineloricaria uracanta Rl. N.Av.R. A. Gobiesocidae Gobiesox potamius E.Rr.Rl. N.P.R. I. G. nudus Rr. N.Av.R. P.E.I. Cyprinodontidae Oxyzygonectes dovii E.R.I N.P.R. A.I. Ribulus hildebrandi Ch.Rl. N.Ps.R. I. R. uruflammeus Ch.Rl. N.E.R. I. Poeciliidae Brachyrhaphis rhabdophora Rl. N.Av.R. I. B. terrabensis Ch.Rl.Rr. N.Ps.C. I. B. sp. Neoheterhandria umbratilis Ch.Rl.Rr. N.Av.R. A.C.I. Phallicthys amates Ch.Rl. N.Av.C. A.C.I. Poecillia gilli Ch.Rl.Rr. N.Av.C. A.C. Poesiliopsis turrubarensis Ch.E.Rl.Rr. N.P.R. A.C. Priapichthys panamensis Rl. N.P.R. I. P. paucimaculata Rl.Rr. N.P.R. C. P. retropina Rl.Rr. N.Ps.C. A.C.
Atherinidae Melaniris guatemalensis E. N.P.R. I.V. Sygnathidae P. elcapitanensis Rl.Rr. N.P.R. I. Pseudophallus starksi Rl.Rr. N.P.R. I. Synbranchidae Synbranchus marmoratus Rl.L. N.Av.R. P.I. Centropomidae C. nigrescens Centropomus pectinatus E.Rl.Rr. N.Av.C. P.I. Gerridae Diapterus brevimanus R.I. N.P.R. C.I. Eucinostomus currani E.Rl. N.P.R. A.V.I. Haemulidae Pomadasys bayanus Rl. N.P.R. I.P. Cichlidae Aequidens coeruleopunctatus Rl. N.Ps.C. I. Cichlasoma diquis Rl. N.Ps.C. I.V. C. altifrons Rl. N.Ps.R. I. C. loisellei C. lyonsi Rl. N.Ps.R. I.V. C. sieboldi Rl. N.Ps.C. V.A.I. C. sajica Rl.Rr. N.Ps.C. V.A. Gobiidae Awaus transandeanus Ch.Rl.Rr. N.P.R. C.I.A. Sicydium salvini Rr. N.P.R. C.A. S. altum Rr. N.Ps.R. C.A. S. sp Eleotridae Dormitator latifrons E.Ch.Rl. N.P.R. C. Hemieleotris latifasciatus Rl.Rr. N.P.R. I. Eleotris picta Rr.Rl. N.P.R. I.P. E. pisonis Rl. N.Av.R. P.I. E. amblyopsis E.Rl. N.Av.R. P.I. E. sp. Gobiomorus dormitator Rl. N.Av.R. I.P. G. maculatus Rl.L. N.P.C. I.P. Mugilidae Agronostomos monticola Rl.Rr. N.Av.C. I.A. Mugil curema E.Rl.Rr. N. C. M. cephalus Carangidae Caranx sp.
CUADRO 2 LISTA DE CAMARONES Y LANGOSTINOS DE AGUA DULCE CONOCIDOS PARA LA PENíNSULA DE OSA Y LA ISLA DEL CAÑO TAXON Atydae Atya crassa A. dresleri A. innocous A. ortmannioides A. sacbra Palaeomonidae Macrobrachium diqueti M. hancocki M. olfersi M. panamensis |