Produccion Pesquera En El Golfo Dulce
La producción pesquera de Costa Rica provino por muchos años del Golfo de Nicoya y sus alrededores. Al aumentar el esfuerzo pesquero y experimentarse reducciones en la captura por unidad de esfuerzo en este Golfo, se dió una dispersión natural hacia otras zonas del litoral Pacífico de Costa Rica. Por esta razón, aparte del esfuerzo ejercido por una entrada natural de pescadores a la actividad (dictada por el crecimiento de población y la migración de mano de obra entre sectores productivos), la zona norte del país (Golfo de Papagayo), la zona central (afueras de Quepos) y la zona sur (Golfo Dulce, bancos e islas adyacentes) recibieron un incremento notable en el esfuerzo de pesca. De esta forma, se registró un aumento no sólo en la producción nacional sino en la importancia pesquera de otras áreas aparte del Golfo de Nicoya. De acuerdo con Araya y Mora (1988), la producción pesquera de la zona sur pasó de un 6%, en 1981 (734 TM), a un 30.5% del total nacional, en 1986 (4984 TM). Esto puede deberse a un incremento en la captura por unidad de esfuerzo (lo que indicaría un recurso abundante) o a un mayor esfuerzo (lo que significaría una mayor presión de pesca). Por otra parte, pescadores de la zona relatan la visita constante de barcos y lanchas de Quepos y Puntarenas que llegan a pescar al sur. Por lo tanto, es indudable que la explotación de los recursos marinos renovables de Golfo Dulce aumentó considerablemente en la última década y con seguridad continuará creciendo a menos que se pongan en práctica medidas de protección y manejo adecuadas.
6.1. METODOLOGIA Este estudio se sustenta en muestreos llevados a cabo -durante 15 meses, en 1987 y 1988- a bordo de embarcaciones de pesca y en puestos de recibo de pescado de Golfito. Se analizó la captura almacenada o desembarcada, aquella que se estuviera recogiendo en el momento, o ambas. Se anotó la zona de pesca, el o los artes empleados, las especies capturadas, su talla (cm), peso (g), sexo y estado de madurez. El análisis de datos se llevó a cabo considerando tres rangos de profundidad: 0-30 m, 30-50m y 50-100m, con la intensión de clasificar y calificar las características de la pesca en cada una de ellas. De acuerdo con estos mismos objetivos y para propósitos de análisis, el Golfo Dulce se dividió en zonas de pesca (Figura 1, Anexo 1). Estas corresponden a aquellos "pescaderos" que con mayor frecuencia fueron visitados por los pescadores. Con la intención de conocer la composición e historia natural de su fauna, se llevaron a cabo arrastres con chinchorro en las desembocaduras de los ríos. TODOS LOS NOMBRES DE LUGARES INDICAN PUNTOS DONDE SE LLEVO A CABO MUESTREOS 6.2. CARACTERIZACION PESQUERA DE GOLFO DULCE
6.2.1. Comunidades Pesqueras En Golfo Dulce, la mayor concentración de pescadores se localiza en Golfito y -según Martínez (1986)- es de aproximadamente 300 personas. En Pavones, Punta Zancudo y Puerto Jiménez se encuentran pocos pescadores. Esto se debe a que en la ciudad de Golfito se da la mayor densidad poblacional y se encuentran servicios de apoyo como suministros de hielo, combustibles, repuestos para embarcaciones y otras facilidades propias de una ciudad. Además, sólo allí existen recibidores de pescado debidamente establecidos, que garanticen al pescador constancia en la compra de producto.
6.2.2. Zonas de Pesca El Anexo 2 presenta la lista de las zonas de pesca de mayor importancia de Golfo Dulce, con énfasis en las de la parte interna, así como una descripción de los tipos de fondo. La parte interna del Golfo Dulce se puede delimitar estableciendo una línea imaginaria desde Punta Zancudo hasta Puerto Jiménez. Al noroeste se extiende el Golfo interno; al sureste el Golfo externo.
6.3. DISTRIBUCION Y ABUNDANCIA
En la parte interna del Golfo Dulce, la zona de influencia del Río Coto, conocida como Bajos del Coto (Zona VI), es la que presenta mayor producción pesquera. Le siguen en importancia Bahía Guabos-Río Esquinas-Mogos (Zona III); Río Tigre-Sándalo-Agujas (Zona V); Esquinas-Rincón-Estero Escondido (Zona I) y otras con un menor aporte (Figura 2). La Figura 3 muestra que la producción pesquera de las zonas someras (0-30 m) es muy superior a las demás. Obsérvese cómo la producción entre los 50 y 100m es de apenas 2.23%. Si la producción pesquera se expresa por profundidades y zonas de pesca, y si consideramos todos los artes juntos (Cuadro 1), entonces se tienen resultados similares a los expresados en la Figura 1. De 0 a 30 metros, los bajos del Río Coto y su zona de influencia (Zona VI) aportan el mayor porcentaje de la producción. La Zona III aporta el 10% de la producción y las demás zonas lo hacen en porcentajes inferiores al 5% .
De 30 a 50, metros la parte externa de Golfo Dulce es la que aporta el mayor porcentaje de la captura. En aguas más profundas (50 a 100 m) la mayor producción proviene de los bajos de Río Coto. Al analizar la captura de todas las zonas de pesca y las profundidades por arte de pesca, se nota que la red de enmalle aporta cerca del 90% del total de la captura, seguida por la línea y el chinchorro (Cuadro 2). Por esta razón, se utilizará la captura con red agallera para indicar la dinámica de la abundancia por zona de pesca y profundidad. CUADRO 1 Porcentaje de captura en peso por profundidad y zona de pesca para todos los artes de pesca en Golfo Dulce. 0-30 m 30-50 m 50-100 m Zona I 4.83 0.32 Zona II 1.98 3.87 Zona III 10.19 18.78 Zona IV 5.29 Zona V 31.35 83.17 Zona VI 39.49 8.73 69.45 Zona VII 0.44 2.4 Zona VIII 4.31 1.51 11.77 Zona IX 0.96 TOTAL 2250002 268715 58175 % 87.31 10.42 2.25
CUADRO 2 Captura por arte de pesca. Muestreos biológicos. Golfo Dulce.
ARTE PESO(g) % Agallera 2702776 87.21 Arbaleta 13200 0.43 Cuerda 78252 2.53 Chinchorro 97805 3.16 Línea 207000 6.68 La diversidad de especies que se captura en Golfo Dulce es alta. Como se muestra en el Cuadro 3, en la zona de los bajos del Río Coto (Zona VI) se reportan más de 75 especies capturadas con redes de enmalle, en el rango de profundidad de 0 a 30 metros. De éstas, 14 aportan más del 80% de la captura total, lo que indica que existe un grupo de especies dominantes. Lo mismo se aprecia en la Zona III y en la Zona I, donde 5 especies representan en ambos casos más del 80% de la producción pesquera. En las cercanías del Río Coto, las macarelas (S. sierra), los tiburones (S. lewini), los róbalos (C. nigrescens, C. pectinatus) y -en menor grado- pargos (Lutjanus), corvinas (Cynoscion y Micropogonias) y jureles (Caranx) son los más abundantes. En la Zona III, las macarelas, los pargos y los carángidos son dominantes. La misma situación se da con estas especies en la Zona I, donde además se suman el pámpano (T. paitensis) y los tiburones (Cuadro 3). Otras zonas de pesca, dentro del rango de 0-30m, presentan un patrón similar, esto es, unas pocas especies (las mismas ya mencionadas, con muy pocas excepciones) representan un porcentaje muy alto de la producción. CUADRO 3 Contribución porcentual en peso de las especies más importantes por zona de pesca. Profundidad 0-30 m. Red agallera. Golfo Dulce.
ZONA DE PESCA ESPECIES VI I III VIII IV II V IX VII S. sierra 19 19 45 14 63 6 37 18 S. lewini 15 25 5 5 C. nigrescens 7 C. pectinatus 5 L. colorado 5 O. altus 4 D. peruvianus 4 8 P. panamensis 4 6 O. libertate 4 17 M. altipinnis 3 L. guttatus 3 17 3 10 C. phoxocephalus 3 2 C. vinctus 2 11 11 9 C. armatus 2 T. paitensis 23 C. caballus 13 C. limbatus 6 13 21 52 K. elegans 47 O. brevipinnis 12 E. affinis 33 C. unionenis 11 H. guntheri 9 L. novemfasciatus 5 L. jordani 3 L. pacificus 4 U. xanti 3 R. longurio 3 C. reticulatus 3 E. acanthistius 2 A. dovii 12 S. peruviana 10 C. caninus 10 H. scudderi 9 L. argentiventris 9 G. cinereus 9 TOTAL ESPECIES 14 5 5 4 2 8 11 6 4 % APORTE ESP. RESTANTES 20 12 17 16 20 20 20 20 18 ESPECIES RESTANTES 63 14 22 10 15 12 47 6 3
Es importante notar que el número de especies por zona va de 7 a 77, y en promedio sólo 6 (considerando todas la zonas) reportan más del 80% de las capturas. En la parte externa del Golfo (Zonas V, VII y IX) se da una situación similar a la descrita. Macarelas, pargos, tiburones y en total, once especies, de 58 encontradas, aportan 80% de la pesca (Cuadro 3). No obstante, aparecen especies que no están presentes en las otras zonas, como L. pacificus, U. xanti. R. longurio E. acanthistius y C. reticulatus. En el rango de profundidad de 30 a 50 metros, la parte interna de Golfo Dulce presenta una producción bastante pobre (20%), y la diversidad de especies es muy baja comparada con la zona de 0 a 30 metros. En la parte externa (Zona V) se pesca más del 85% de la producción a esta profundidad (Cuadro 4). Los bajos del Coto aportan el mayor porcentaje al total pescado en la parte interna, y tres especies: C. limbatus, P. leuciscus y S. sierra, 80% del total capturado en esa zona. En la Zona II, los tiburones son el único componente de la captura. La Zona VIII presenta una captura muy baja de especies que no se encuentran en las otras zonas a esta profundidad. Por otra parte, la Zona VII tiene una producción comparativamente alta, aunque por estar los datos en términos de categoría comercial, se conoce el detalle de las especies (Cuadro 5).
CUADRO 4 Captura (g) por zona de pesca. Rangos de profundidad de 30 a 50 m y de 50 a 100 m. Red agallera, Golfo Dulce.
30-50 m 50-100 m Zona I 850 Zona II 10400 Zona III 10925 Zona V 223500 Zona VI 23450 Zona VIII 4065 6850
CUADRO 5 Contribución en peso de las especies más importantes por zona de pesca. Profundidad 30-50 m. Red agallera. Golfo Dulce ESPECIE ZONA I ZONA II ZONA VIII C. limbatus 49.04 P. leuciscus 17.91 S. sierra 13.86 S. lewini 82.69 S. orientalis 52.03 C. caninus 27.06 P. birrostratus 20.91 TOTAL ESPECIES 3 1 3 % APORTE ESP. RESTANTES 9 3 - ESPECIES RESTANTES 19.9 17.31 -
ZONA V. TOTAL DE ESPECIES: 9 CATEGORIAS PESO(g) % Chatarra 114500 51.23 Segunda 31000 13.87 Manguera 23500 10.51 Primera pequeña 16500 7.38
De 50 a 100 metros la producción pesquera es muy baja. La diversidad se reduce a 4 especies, comparada con 12 en la zona de 30 a 50 metros. La Zona III presenta la mayor producción, y tiburones y barracudas son las especies más importantes (Cuadro 6). La discusión acerca su importancia dentro de la pesca de la parte interna del Golfo Dulce no es muy relevante.
CUADRO 6 Contribución en peso de las especies más importantes por zona de pesca. Profundidad 50-100 m. Red agallera. Golfo Dulce ESPECIE ZONA III ZONA VIII Sphyrna sp. 45.77 S. ensis 45.77 M. altipinnis 74.45 S. sierra 19.71
Si se toman en consideración todos los puntos que se muestrearon en la parte interna de Golfo Dulce, tenemos que son unas pocas especies las que sustentan la mayor parte de la pesquería. Treinta y dos especies de la parte interna del Golfo, que representan apenas el 28% del total encontrado, aportan más del 80% del volumen total muestreado (Cuadro 7, Anexo 3). Como se indicó anteriormente -al analizar los datos por zona de pesca-, la red de enmalle es la que captura la mayor diversidad de peces. Le siguen en importancia la línea, el chinchorro y la cuerda (Cuadro 7). En la parte externa de Golfo Dulce se presenta una situación similar ya que un número reducido de especies aportan la mayoría del volúmen de las capturas. En el Anexo 4 se puede ver como 25% de las especies aportan 80% de la captura. Aquí aparecen varias especies que no se pescan en la parte interna del Golfo como U. xanti, R. longurio, C. reticulatus, y B. clarkae. También se nota que la mayor parte de las especies más abundantes son euribáticas y en su mayoría capturadas por todos los artes, con excepción de: E. acanthistius, C. affinis, B. clarkae y Carcharhinus sp. que solo se capturan concuerda o línea. De la misma forma, M. curema, P. bayanus y C. unionensis solo son suceptibles de ser capturadas en aguas someras y con chinchorro. Este patrón de dominancia de unas pocas especies que se presentó tanto en la parte interna como en la externa de Golfo Dulce, se repite al analizar los datos de ambas. Esto es fácilmente apreciable en el Anexo 5, donde vemos cómo 36 especies (29% del total) aportan el 80%, o más, de la captura. CUADRO 7 Especies cuya contribución en peso representa un aporte de 80% al total de las capturas (X). Muestreos biológicos. Parte interna y externa de Golfo Dulce. RED DE ENMALLE
0-30 m 30-50 m 50-100 m S. sierra X S. lewini X C. limbatus X X L. guttatus X C. vinctus X C. nigrescens X D. peruvianus X K. elegans X L. pacificus X O. libertate X C. pectinatus X M. altipinnis X X L. colorado X S. ensis X C. phoxocephalus X T. paitensis X O. altus X P. panamensis X Spshyrna sp. X C. caballus X C. reticulatus X (*)
CUERDA CHINCHORRO
0-30 m 30-50 m 0-30 m E. acanthistius X L. jordani C. affinis X S. ensis X L. guttatus X C. caballus X L. guttatus X (*) Aparecen además las categorías comerciales de Chatarra, Segunda y Primera pequeña
En el Cuadro 8 se enumeran las familias más abundantes -por zona de pesca- de las especies que contribuyen con más de un 80% al total de desembarques. Se puede apreciar que en la parte interna, las familias Carangidae, Centropomidae, Haemulidae, Lutjanidae, y Sciaenidae son las que cuentan con una mejor representación en cuanto al número de especies. En la parte externa no se nota un dominio tan evidente de familias, aunque los carángidos y los sciánidos siempre tienen importancia. Si se considera tanto la parte interna como la externa, se puede ver que, con excepción de los hemúlidos, las familias de mayor importancia son las mismas que en la parte interna. En el Anexo 6 se presenta una lista de todas las especies y familias encontradas.
CUADRO 8 Número de especies por familia encontradas en la parte externa (EXT) e interna (INT) del Golfo Dulce.
FAMILIA EXT. INT.
Ariidae 1 2 Bothidae 1 0 Branchostegidae 1 0 Carangidae 5 3 Carcharhinidae 2 2 Centropomidae 3 0 Clupeidae 1 0 Ephipidae 0 1 Gerreidae 1 0 Haemulidae 3 0 Kyphosidae 1 0 Lobotidae 0 1 Lutjanidae 3 1 Ophidiidae 1 1 Sciaenidae 3 3 Scombridae 2 1 Serranidae 1 1 Sphyraenidae 1 1 Sphyrnidae 2 1
El Anexo 7 muestra la lista de la distribución global de especies por profundidad. Se puede apreciar, como ya se indicó en las discusiones precedentes, que en el rango de profundidad de 0-30 metros es donde hay mayor diversidad (66 especies). Asimismo, se da el mayor número de especies que sólo se distribuyen en este rango de profundidad (estenobáticas). De 30 a 50 y de 50 a 100 metros se enumeran unas pocas especies cuya distribución está restringida a esas zonas. Dichas especies deben tener necesidades particulares solo provistas en esos hábitats, razón por la que requieren de más protección que aquellas de más amplia distribución. Esto debe llevarse a cabo, sobre todo, con especies de alto valor comercial como las cabrillas (Serranidae). Por otra parte, las especies cuya distribución abarca un amplio rango de profundidades (euribáticas) son más numerosas cuanto mayor sea ese rango. En otras palabras, mientras que sólo 18 especies se distribuyen de 0 a 50 metros, existen 27 que se encuentran desde 0 hasta 100 metros (Anexo 6). Esto puede interpretarse como un indicador de que las diferentes especies comparten una gran cantidad de hábitats, y también de que muchas de las especies de mayor importancia comercial requieren de una cierta variedad de ambientes para completar sus ciclos vitales. Lo expuesto en el párrafo anterior apunta hacia un manejo integral de la zona costera, puesto que es la única forma de preservar los diversos hábitats que requieren estas especies para sobrevivir solo así se podrá garantizar el rendimiento sostenido de los recursos renovables marinos de esta zona del país.
PESCA EN BOCAS DE RIOS
Los muestreos efectuadod en la desembocadura del Río Platanares dieron como resultado la captura de 7 especies. Sin embargo, sólo C. pectinatus fue lo bastante numerosa como para ser sujeto de análisis (Cuadro 9). La talla mínima fue 21.1 cm y la máxima 34.3 cm. El estudio de madurez, basado en las determinaciones macroscópicas de campo y en una regresión lineal, indica que no existe relación aparente entre la talla y la madurez gonadal para el rango de tallas estudiado (N=61, a=0.025, b=1.20, r=0.24, error=3.066). En otras palabras, individuos de esta especie que se encuentren entre 20 y 35 cm, bien pueden estar inmaduros o en un estado intermedio de maduración. El muestreo realizado en la boca del Río Esquinas dio capturas inferiores a las encontradas en el Río Platanares (Cuadro 10). No obstante, los resultados antes presentados sobre C. pectinatus se confirmaron aquí pues tampoco se dio una relación entre las tallas (23 a 27 cm) y el estado de madurez gonadal.
CUADRO 9 Composición y caracterísiticas de las capturas realizadas con chinchorro en la boca del Río Platanares. Golfo Dulce.
TALLAS(cm) _______________ ESPECIE N PESO(g) MINIMA MAXIMA MADUREZ
C. pectinatus 63 13064 21.1 34.3 1.7* O. altus 1 103 23.7 C. caballus 6 1819 20.4 34.7 C. vinctus 9 1073 18.3 22.8 K. elegans 4 5245 39 53 C. nigrescens 3 1290 34.6 42.6 M. curema 11 3831 30.5 36.8
CUADRO 10 Composición y caracterísiticas de las capturas realizadas con chinchorro en la boca del Río Esquinas, Golfo Dulce.
TALLAS(cm) _______________ ESPECIE N PESO(g) MINIMA MAXIMA MADUREZ
C. pectinatus 8 954 17.2 27.3 3.25 C. unionensis 6 659 13.2 25.5 4.67 O. altus 3 54 12.6 13.7 1.0 Strongylura 2 286 39 47 S. ensis 1 231 39.3 D. peruvianus 26 327 6.5 19.4
BAHIA GUABOS L. novenfasciatus 3 410 17 26.4 1.0 D. peruvianus 2 343 20.2 26.2 O. altus 2 230 24.3 24.4 1.0
Todos los individuos de C. unionensis se encontraban en estado avanzado de madurez, con excepción de uno de 13 cm que estaba en una etapa temprana de madurez. En Río Esquinas y en Bahía Guabos, O. altus -con tallas entre 13 y 24 cm- se encontraban todos en estado de desarrollo 1. Asimismo, L. novemfasciatus, de Bahía Guabos, con tallas entre 17 y 26 cm, se encontró en un primer estado de desarrollo (Cuadro 10). Las tallas de C. pectinatus y D. peruvianus, capturadas en las bocas de ríos, con las de las mismas especies tomadas en muestreos de capturas comerciales. Fue evidente que las tallas de las especies provenientes de las bocas de los ríos fueron significativamente menores que las de capturas comerciales (Cuadro 11). CUADRO 11 Comparación entre las tallas de C. pectinatus y D. peruvianus en capturas comerciales(cc) y en muestreos en bocas de ríos (bc), en Golfo Dulce.
GOLFO INTERNO GOLFO DULCE Prom. d.s. t(.05) Prom d.s. t(.05) C. pectinatus(bc) 28.6 3.2 28.6 3.2 -11.62 -12.72 C. pectinatus(cc) 39.6 7.3 40.2 6.99 D. peruvianus(bc) 10.77 3.6 10.7 3.6 -18.77 -18.70 D. peruvianus(cc) 22.45 2.3 22.4 2.4
Estos resultados indican que en las desembocaduras de los ríos estudiados se encuentran juveniles de C. pectinatus, O. altus y C. unionensis y que éstos son vulnerables al chinchorro de 64.25 mm; probablemente también lo sean a la red de enmalle de 77 y de 90 mm. Asimismo, estos datos indican que se debe estudiar, con mayor detalle, el rol de las bocas de los ríos dentro de los ciclos biológicos de especies de importancia comercial para la pesquería artesanal de Golfo Dulce.
6.5. CONSIDERACIONES FINALES
Del análisis presentado se puede concluir que la pesca en la parte interna del Golfo es de carácter estrictamente artesanal, con botes y pangas movidas a remo o con escaso nivel de tecnificación. Las especies de importancia comercial más importantes en la parte interna son además de róbalos, S. sierra, M. curema, L. guttatus. El resto de las especies, que son muchas, no presentan una biomasa tal que permita niveles mayores de explotación. No obstante, cada día soportan una mayor explotación debido a la creciente presión por parte de pescadores y turistas. Igualmente, se puede concluir que, puesto que no existen recursos pesqueros muy ricos en Golfo Dulce, el aumento en esfuerzo que se dio -por razones de movilización laboral entre sectores-, se concentró en las únicas especies de importancia real, que son las que estaban ya bajo explotación, y que seguirán estándolo si el recurso se maneja apropiadamente. Algunas de ellas, por su amplia distribución (p.e. pargos, macarela, tiburón) permitieron un modesto crecimiento de la pesquería en la parte interna. El propósito de este informe no contempla el análisis de las características oceanográficas de Golfo Dulce. No obstante, la literatura que se conoce (Nichols-Driscoll, 1976; Richards y otros, 1971) indica que existe una gran cuenca anóxica que reduce considerablemente el área útil para la distribución de los recursos. Las zonas de mayor importancia para la pesquería son aquellas que por sus características físicas permiten una biomasa importante como recurso comercial, tales como zonas rocosas (Zona 2 y 3) y desembocaduras de ríos (Fig. 4). Esto indica que la pesca en Golfo Dulce no se lleva a cabo dentro de un ecosistema relativamente homogéneo (como ocurre en el Golfo de Nicoya) sino, más bien, en ecosistemas aislados bastante productivos. Estos son enclaves que juegen un rol vital en los ciclos de vida de las especies que allí se pescan, y que por consiguiente deben preservarse. Es probable que en estas zonas las especies se encuentren cumpliendo etapas importantes de su ciclo de vida, como pueden ser reproducción, crecimiento, alimentación u otras. Para manejar en forma sostenible la pesca en la parte interna de Golfo Dulce, y mantener así la diversidad de la ictiofauna que actualmente sustenta la pesquería, es preciso garantizar que las bocas de los ríos permanecerán relativamente estables y cumplirán así su rol como áreas de crianza y de alimentación para estadios juveniles de especies de importancia comercial. Esto sólo se puede lograr si se asegura que los sistemas de manglar (Estero Grande, Estero Escondido y otros), los bosques de las cuencas de los ríos Esquinas, Rincón y Agujas, serán protegidos de la deforestación y de otras actividades de origen antropogénico que alteren las propiedades físicas y químicas del agua. Asimismo, será preciso ofrecer una protección especial a las aguas someras del litoral interno del Golfo Dulce, como también a las desembocaduras de ríos y aguas aledañas. Por otra parte, como se aprecia en la Figura 4, los sistemas de fondos rocosos, promontorios, islotes y formaciones coralinas, cumplen una importante función como hábitats para peces en la reducida franja de aguas someras del litoral interno del Golfo Dulce. Por consiguiente, se vuelve necesario instaurar medidas de protección, ampliación y recuperación de estos ecosistemas, para garantizar una continuidad en la biodiversiad marina y lograr así el consecuente redimiento sostenible de la producción pesquera. En este contexto, la inclusión del Golfo Dulce dentro del "Area de Conservación Osa" se vuelve indispensable . 6.6. RECOMENDACIONES
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