Vegetacion
" L' Amerique Centrale Recherches sur sa flore et sa geographie physique " , publicada en Copenhague en 1863, quince años despues de que su autor, el danés Anders S. Oersted recorriera parte del territorio costarricense entre 1846 y 1848, constituye la primnera descripción formal de la vegetación de Costa Rica. Posteriormente otros naturalistas, ecólogos y botánicos han realizado descripsiones más amplias y detalladas de la flora de Costa Rica. Destacan entre éstos los trabajos de Polakousky La vegetación de Costa Rica: ensayo sobre la fitogeografía y flora de América Central (1879) y Ensayo sobre la flora de Costa Rica, América Central (1887); Durand & Pittier 1891-1895, "Primitiae Flora Costarricensis"; Pittier (1908), "Ensayo sobre las plantas usuales de Costa Rica"; Werckle (1909) "La Subregión Fitogeográfica Costarricense". En 1938 Paul Carpenter Standley publica " Flora of Costa Rica ", el trabajo más importante que se ha publicado hasta el presente sobre las plantas de Costa Rica. La mayoría de estos trabajos ni incluyen la Península de Osa ni Golfo Dulce o se hacen tan solo menciones muy breves sobre su flora, pues el acceso a esa región fue muy difícil hasta hace pocos años. En 1971 aparece el primer volumen de Flora Costarricensis, publicado por el Field Museum of Natural Historie, en Chicago, bajo la dirección del Dr. William Burguer, que hasta el presente ha publicado la revisión de 34 familias. En 1983, en el libro " Costa Rican Natural History" editado por el Dr. Daniel Janzen, se incluyen listas y aspectos relacionados con la historia natural y la ecología de la vegetación de la Península de Osa, especialmente del Parque Nacional Corcovado y del sector aledaño a Rincón de Osa, donde existió una estación del Centro Científico Tropical. Gómez, (1986) describe algunas de las asociaciones vegetales más comunes de la Península de Osa, especialmente los ambientes igapoides del Parque Nacional Corcovado. El Dr. Alvaro Willy en su libro,"Corcovado. Meditaciones de un Biólogo", publicado en 1983, describe en forma somera algunos aspectos de la vegetación del Parque Nacional Corcovado, siguiendo en gran medida los lineamientos de Vaughan, (1981). Hartshorn (1983) pp. 132-36 describe algunos aspectos de la vegetación de la Península de Osa, relacionados con 5 parcelas en las que se estudió la densidad, la frecuencia, el área basal y el valor de importancia de los árboles dominantes en esas parcelas. Vaughan, (1981) en el primer plan de manejo que se escribió para el Parque Nacional Corcovado, describe 16 asociaciones vegetales e incluye listas de las principales especies para esas asociaciones. Estos últimos trabajos incluyen más y mejor información sobre las plantas y comunidades vegetales de Osa. Pero el trabajo más extenso relacionado con la vegetación de Osa es "The Tropical Rain Forest of Golfo Dulce", publicado por Paul Hamilton Allen, en 1945. Este trabajo, aunque realizado principalmente en el sector de Palmar Norte, Esquinas, Golfito y Coto, es la mejor obra de referencia acerca de la vegetación de la Península de Osa, sobre todo en lo que se refiere a los árboles. La apertura de la Estación Biológica en Rincón de Osa, en 1963 por el Centro Científico Tropical, La creación del Parque Nacional Corcovado en 1975; la apertura del tramo de carretera entre Chacarita y Rincón de Osa al final de la década de los 70, y el establecimiento del Centro BOSCOSA, por la Fundación Neotrópica, han producido un aumento significativo de la investigación en la Península de Osa.
4.1. RESULTADOS GENERALES Luego de realizar la EER de la Península de Osa, se conocen 154 familias, 707 géneros y 1513 especies de plantas ( Cuadros 1 y 2 ). De estas especies, un número considerable son endémicas, tienen distribución restringida o estan amenazadas por la deforestación y el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas (Cuadro 3). En los Cuadros (4,5,6,7 y 8) se ofrecen listas de especies con gran potencial como ornamentales, medicinales; también se mencionan son tóxicas y aquellas de especial importancia para la fauna. Creemos que los grupos mejor conocidos son el de los árboles y el de los arbustos. Los que necesitan de más estudio son las herbáceas y los bejucos, especialmente las epífitas, tales como orquídeas, helechos, bromelias y otras familias menores. De todos estos grupos lo que se conoce es básicamente la lista de especies, pero existe muy poca información sobre los aspectos más básicos de su ecología, que son fundamentales para el desarrollo de actividades tendientes a su conservación o manejo sustentable. Durante la EER, obtuvimos información de 9 transectos, donde se midió diferentes aspectos de la vegetación (ver métodos). Esta información, será analizada por Cralos Morales como parte de sus tesis de licenciatura, que será entregada a finales de 1992. Un análisi preliminar de esos transectos, suministrado por Carlos Morales es el siguiente: 4.1.1. Transecto de Agua Buena de Rincón de Osa Florísticamente, todas las laderas ubicadas al N y NE del Centro BOSCOSA, son de las áreas más interesantes entre las estudiadas en la Reserva Forestal Golfo Dulce. Por ejemplo, allí se encuentran especies no vistas o muy raras en los ocho transectos restantes, tales como Platymiscium pinnatum, Dussia macrophyllata, Macrolobium costarricense (Fabaceae), Williamodendron glaucophyllum (Lauraceae); Batocarpus costarricensis (Moraceae), había dos arbolitos en el sotobosque y un árbol maduro; Zamia fairchildiana (la mayor población vista durante la EER en todos los sitios visitados); Micropholis venulosa, M. melinoniana (Sapotaceae), en el sotobosque; Panopsis suaveolens, Protium ravenii (Proteaceae); Aulomyrcia sp y Plinia povedae (Myrtaceae). Sin duda la lista aumentará al prosperar el inventario florístico del sitio. Además, en este sitio se observaron huellas de danta y de manigordo, asi como de varios mamíferos más pequeños tales como pizotes y tolomucos.
4.1.2. Transecto en Finca La Jilba, Cabo Matapalo Un bosque con características únicas; no es comparable con ninguna de las otras áreas boscosas estudiadas. Mostró una diversidad relativamente baja, con una dominacia de los siguientes árboles: Calophyllum brasiliense, Vochysia ferruginea (Clusiaceae); Eschweilera calyculata (Lecytidaceae); Simphonia globulifera, Garcinia madruno ( Clusiaceae), entre otros. Algunas de las especies que se encontraron sólo en este transecto fueron Ternstroemia multiovulata (Theaceae), con abundante regeneración; Connarus panamensis (Connaraceae); Chomelia panamensis (Rubiaceae); Xylopia frutescens (Annonaceae) y en el sotobosque, a la orillo de los acantilados Cuervea kappleriana (Hippocrateaceae). En 30 transectos de 2 x 50 m se encontró solamente 1 especie de Piper (Piperaceae), mientras que en Piro, a unos 3 Km e linea recta, en el mismo número de transectos, brindó 9 especies. Estas diferencias en la vegetación, se pudieron constatar también en otros grupos. Por ejemplo Dendrobates granuliferus, D. auratus y Fillobates vitatus, ranas bastante comunes en los otros sitios, fueron escasas en este sector de Cabo Matapalo. Patrones similares se observaron en algunas aves y ciertos grupos de insectos ( ver secciones respecytivas).
4.1.3. Transecto en Piro, en la Finca de Don Fidencio Sánchez Este es un bosque, único en la Península, sobre suelos con pendientes muy suaves, y una estructura muy característica, con estratos bien definidos. Es el único de los sitios estudiados en donde las piperáceas superan a las rubiáceas en número de especies y cobertura en el sotobosque. En los árboles dominan las familias Sapotaceae, Lauraceae y Moraceae; seguidas por Arecaceae y Fabaceae. Dentro de las moráceas, el género Brosimum es muy abundante. Las siguientes especies aparecieron únicamente en éste transecto: Simaba cedron (Simaroubaceae). Aseis blackiana, Ixora nicaraguensis (Rubiaceae); Quararibea asterolepis (Bombacaceae); Castilla tunu (Moraceae) y Capparis cyanophallophora (Capparidaceae).
4.1.4. Transecto en Rancho Quemado Este transecto se realizo en una loma a 300 msnm, al SE de Rancho Quemado, y se caracteriza por la gran abundancia de musgos, epífitas y trepadoras herbáceas. El dosel es más bajo que en otros sitios de la Península de Osa. En términos generales, este bosque se parece a los bosques nublados localizados un poco más alto en cerro Rincón, Brujo y Chocuaco. Algunas de las especies observadas únicamente en este sitio son las siguientes: Inga pezizifera, I. tonduzii (Fabaceae); Roupala montana (Proteaceae); Amphitecna kennedyi (Bignoniaceae); Miconia shattuckii (Melastomataceae); Psychotria grandis, Guettarda foliaceae (Rubiaceae); Chrysophila albida (Arecaceae) y Virola nobilis ( Myristicaceae), esta última especie, muy rara, solamente se recolectó en el sotobosque.
4.1.5. Transecto en Mogos Al igual que el transecto de Rancho Quemado, este bosque también tiene una apariencia muy húmeda, con gran abundancia de musgos, epífitas y trepadoras herbáceas. Otra características notable del bosque primario que hay en éste sector es un sotobosque, dominado por palmas, especialmente Asterogine martiana, la suita y Geonoma spp. Hay además una gran abundancia de Peltgyne purpurea (Fabaceae), el nazareno, que no se presenta en ninguna otra parte de la Península de Osa. Las especies que sólo aparecieron en este sitio son las siguientes: Terminalia amazonia (Combretaceae); Inga portobellensis, Copaifera camibar (Fabaceae); Cocoloba tuerckheimii (Polygonaceae); Huberodendron allenii (Bombacaceae); Unonopsis theobromifolia (Annonaceae); Lacistema aggregatum (Lacistemaceae); Talauma gloriensis (Magnoliaceae); Lycania hypoleuca (Chrysobalanaceae); Cordia liesneri. Este transecto comparte con el de Rancho Quemado Cassipourea guianensis (Rhizophoraceae), Parathesis coclophylla ( ), Lecythis ampla (Lecythidaceae) y otras especies más comunes.
4.1.6. Transecto en el Bajo de San Juan Un bosque maduro, con gran dinámica de claros naturales en diferentes etapas de sucesión. El sotobosque es muy diverso y ocupa varios estratos verticales. Sapotáceas, fabáceas, arecáceas, lauráceas y clusiáceas son las familias dominantes en el dosel medio y superior. Algunas de las especies mejor representadas son Manilkara sapota (Sapotaceae); Calophyllum brasiliense (Clusiaceae); Vochysia ferruginea, V. megalophylla, Qualea paraensis (Vochysiaceae); Peltogyne purpurea (Fabaceae), entre otras especies. Especies observadas sólo en este transecto durante el estudio fueron: Licania operculipetala, Hirtella lemsii (Chrysobalanaceae). Este transecto comparte con el de Agua Buena una especie de Guarea (Meliaceae), que segun T. Pennington puede ser una especie nueva.
4.1.7. Transecto en las Faldas del Cerro Chocuaco (ca. 400msnm) Este transecto está separado aproximadamente, 1 Km del transecto anterior y presenta las mismas características básicas, pero aparentemente, es menos maduro. Especies observadas sólo en este sitio fueron: Leandra mexicana (Melaastomataceae); Cocoloba belizensis (Polygonaceae); Heteropsis oblonguifolia (Araceae), Vantanea barbouri (Humiricaceae); Protium costarricense (Burceraceae) y Beilschmiedia pendula (Lauraceae).
4.1.8. Transecto en las Faldas del Cerro Brujo (400msnm) Este transecto estuvo localizado en un bosque que es una transición a un bosque nublado. Algunas de las especies que sólo se encontraron en este transecto son las siguientes: Besleria trichostegia (Gesneriaceae); Calatola costarricensis (Icacinaceae); Chionanthus c.f. domingensis (Oleaceae); Pseudolmedia oxyphyllaria (Moraceae) Pleurothyrium pauciflorum (Luraceae) Esta última especie inédita se conoce solo en la Península de Osa.
4.1.9. Transecto en el Parque Nacional Esquinas Este transecto se localizó en el extremo NE del Parque, a unos 2 Km del río Esquinas y a unos 80 msnm. Aunque en los alrededores se ha extraído madera, el sitio del transecto es poco alterado y con una gran riqueza de especies. La topografía del sitio es muy irregular. con lomas pequeñas y riachuelos. Especies observadas sólo en este sitio son: Bactris hondurensis (Arecaceae); Paulinia rugosa (Sapindaceae); Tococa guianensis, Ossaea macrophylla (Melastomataceae); Amphirrhox longifolia (Violaceae) y Pithecellobium latifolium (Fabaceae). Esta última especie se encontró únicamente en Mogos y Esquinas, en laderas arcillosas que nunca se inundan. Las diferencias en composición específica encontrada en los 10 transectos anteriores, indican que, a pesar de las similitudes a nivel fisonómico y estructural, existen diferencias marcadas en cuanto a la composición específica o a la frecuencia relativa de las especies. Es posible que si se aumenta el área muestreada en cada sitio, la similitud entre los sitios -desde el punto de vista de la lista de species- va a aumentar, pero posiblemente se van a mantener las diferencias en la frecuencia y densidad de poblaciones. En el futuro, estas diferencias tan evidentes, deben tomarse en cuenta a la hora de tomar desiciones de manejo y conservación. En un ambiente tan heterogeneo la fragmentación del bosque, al dejar aisladas poblaciones muy pequeñas va a afectar tanto la conservación de las especies, como la diversidad genética, debido a la gran variación espacial que presenta la densidad y frecuencia de muchas especies.
4.2. ZONAS DE VIDA En la Península de Osa y la cuenca de Golfo Dulce, están representadas tres zonas de vida y cuatro transiciones, según el sistema propuesto por L. R. Holdridge: Bosque Húmedo Tropical, Bosque Húmedo Tropical Transición a Perhúmedo, Bosque muy Húmedo Tropical, Bosque muy Húmedo Tropical Transición a Premontano, Bosque muy Húmeo Premontano Transición a Basal, Bosque Pluvial Premontano y Bosque Pluvial Premontano Transición a Basal (Watson y Divney, 1992). Tanto el número de zonas de vida y transiciones, como la delimitación de las mismas debe verse con cuidado, pues no creo que se haya hecho suficiente trabajo de campo para una delimitación apropiada. Con respecto a las zonas de vida, aunque no creemos que los límites hayan sido definidas en forma apropiada, las aceptamos así hasta que no haya una definición mejor.
4.2.1. Bosque Húmedo Tropical Ocupa la parte norte de la Península (sector de Sierpe-Térraba) incluyendo parte de la cuenca de Drake, la planicie del Parque Nacional Corcovado, el sector de Piro y parte del piedemonte y la planicie, del lado de Golfo Dulce, entre Cabo Matapalo y Rincón de Osa. En mi opinión la delimitación de esta zona es muy artificial. Un trabajo más detallado va a modificar mucho la distribución de la misma.
4.2.2. Bosque Húmedo Tropical Transición a Perhúmedo No tiene una buena definición de límites.
4.2.3. Bosque muy Húmedo Tropical Comprende más del 50% de la Península; ocupa alturas intermedias, en los terrenos de topografía más irregular. Esta zona de vida ha sufrido mucho los efectos de la deforestación, especialmente en la partes planas más bajas y en el piedemonte. La mayor pérdida de bosque se ha dado en los sectores de Mogos, Drake y los Planes, y en el piedemonte, del lado de Golfo Dulce.
4.2.4. Bosque muy Húmedo Tropical Transición a Premontano Ocupa las partes altas de la Península, entre el bosque muy húmedo tropical y el bosque pluvial premontano, en los sectores de Cerro Muller, Cerro Rincón, Cerro Brujo y Cerro Chocuaco. Junto con el bosque pluvial premontano, es la zona de vida que han sufrido menos alteración.
4.2.5. Bosque muy Húmedo Premontano Transición a Basal No tiene una buena definición de límites.
4.2.6. Bosque Pluvial Premontano Aunque esta zona de vida ocupa un área muy pequeña en la cima de cerro Muller, Rincón, Brujo y Chocuaco, es muy importante por el alto endemismo, por aspectos fisonómico- estructurales y por poseer poblaciones aisladas de especies de más amplia distribución.
4.2.7. Bosque pluvial Premontano transición a Basal No tiene una buena definición de límites.
4.3. ASOCIACIONES VEGETALES Tossi (1973) propone 13 asociaciones vegetales. Posteriormente Vaughanm (1981), aunque dice que podrían diferenciarse hasta unas 30 asociaciones, incluye solamente 16 para el Parque Nacionasl Corcovado (Ver Mapa de Vegetación, para una zonación preliminar más restringida). Cuando se considere toda la Península y se haga un análisis más detallado, es casi seguro que va a aumentar el número de asociaciones, pero, debido a problemas con el sistema de información geográfica, la identificación y mapeo de esas asociaciones se hará posteriormente. El ordenamiento de las asociaciones que se describen a continuación se hace del mar hacia la tierra y hacia las partes más altas. Se siguen los criterios de Vaugham (1981), Gómez (1986), más observaciones personales.
4.3.1. Vegetación de los Promontorios Rocosos La vegetación de este tipo de ambiente está limitada a unas pocas especies que toleran el rocío del agua de mar, que tienen la capacidad de colonizar rocas localizadas ya sea en la zona entre mareas o un poco más abajo del límite inferior de las mareas, pero que quedan expuestas durante la pleamar. Las especies más comunes en estos ambientes son las siguientes: Clusia major Clusiaceae. Brassabola nodosa Orchidiaceae. Byrsonima crassifolia Malpigiaceae. Fimbristylis dichotoma Cyperaceae. Pitcairnia halophila Bromeliaceae.
4.3.2. Vegetación de Playas Arenosas y Dunas Las playas de arena tienen una flora típica dominada por gramíneas estoloníferas, plantas rastreras de otras familias y unos pocos arbustos. La composición y el aspecto de esta asociación cambia mucho espacial y temporalmente. En algunos sitios como las playas ubicadas frente a Pejeperrro, domina Uniola pittierii, en otros dominan Hipomoea pescaprae o Canavalia maritima. También se producen cambios estacionales relacionados con la deposición y remoción de arena. Las especies más frecuentes enesta asociación son las siguientes. Canavalia maritima Fabaceae. Dalbergia brownei Fabaceae. Gynerium sagitatum Poacae. Hipomoea pescaprae Convolvulacae. Uniola pittierii Poacaeae. Wedellia trilobata Asteraceae. 4.3.3. Vegetación de los Acantilados Los acantilados costeros tienen una vegetación característica, dominada por bejucos, árboles y arbustos capaces de establecerse en un ambiente muy inestable, caracterizado por deslizamientos periódicos, que limitan el establecimiento de comunidades clímax. Además, este ambiente se caracteriza por estar expuesto a alta salinidad debido al rocío producido por las olas y a condiciones de déficit hídrico, principalmente durante la época seca. Es común ver que la mayoría de las hierbas se secan durante los meses secos. Las especies más comunes en éste ambiente son las siguientes: Bejucos Cissus bimorfifolia Vitaceae. Cuervea kappleriana Teofrastaceae. Passiflora alata Passifloraceae. Passiflora coriacea Passifloraceae. Serjania mexicana Sapindaceae. Stigmaphyllum ellipticum Hierbas y arbustos Acrosticum aureum Pteridophyta. Pityrograma calomelanus Pteridophyta. Pitcairnia halophyla Bromeliaceae. Rusellia sarmentosa Piper friedrichtalli Piperaceae. Costus sp. Costaceae. Heliconia latispatha Heliconiaceae. Acalipha villosa Euphorbiaceae. Koehleria spicata gesneriaceae. Arboles Apeiba tiborbou Tiliaceae. Bursera simaruba Burseraceae. Byrsonima crassifolia Malpigiaceae. Dendrosicus latifolius Bignoniaceae. Clusia major Clusiaceae. Trema micrantha Ulmaceae.
4.3.4. Manglares Los manglares localizados en la periferia de la Península de Osa y de Golfo Dulce, son los más extensos y diversos de Costa Rica. De un total de aproximadamente 40,000.00 Ha de mangles en todo el país, unas 25,000,00 se encuentran en esta región. Las principales áreas de manglar son las siguientes: Sector E de la Península Sierpe- Térraba 17,735.50 Ha. Bahía Drake 106.25 Ha. Quebrada San Pedrillo ? Río Llorona ? Estero Corcovado ? Laguna Sirena ? Laguna Pejeperro ? Puerto Jiménez ? Río Tigre ? Río Conte ? La Amapola ? Escondido ? Río Rincón 525.00 Ha. Sector de Islotes Los Mogos ? Río Esquínas 300.00 Ha. Golfito 118.75 Ha. Coto Colorado 2,300.00 Ha. Debido a la alta presipitación, estos manglares tienen más diversidad de especies epífitas y vegetación marginal que los del resto del país. Además, el número de otros grupos asociados como aves, invertebrados y mamíferos es mayor. Por ejemplo, en el manglar de Estero Rincón observamos una danta consumiendo plántulas y propágulos de Rhizophora. Asimismo, frecuentemente se observa aves, monos cara blanca y monos ardilla buscando insectos y sus larvas entre las ramas de los mangles. Los manglares del Río Llorona y del Estero Rincón son los únicos manglares en Costa Rica, que mantienen inalterada la vegetación en la transición entre el manglar y el bosque lluvioso tropical. Además, debido a que en la Depresión de Corcovado continúan los procesos naturales de sedimentación que han rellenado el área, en esos manglares se puede estudiar la sucesión natural, mejor que en sitios alterados. Es difícil describir un patrón de zonación general para estos manglares, pues ésta depende de las características particulares de cada sitio; sin embargo en términos generales Rhizophora racemosa ocupa el lado de los ríos o esteros donde hay un paredón cortado en ángulo de 90 grados y donde los sedimentos son más consolidados. R. mangle crece principalmente en sitios de deposición de sedimentos recientes y poco consolidados. Pelliciera rhizophorae crece a la orilla de los canales internos, en suelos consolidados, sobre suelos arenosos consolidados altos y a la orilla de los canales principales. Algunas veces forma parches puros o crece mezclado con R. racemosa, pero, en terminos generales, no presenta un patrón específico. Más atras crecen Avicennia germinas, Laguncularia racemosa, Mora oleifera y Pterocarpus officinalis. Estas dos últimas especies son parte de la transición entre el manglar y el bosque. Las siguientes especies son características de los manglares de Sierpe-Térraba, la Península de Osa y Golfo Dulce: Vegetación nuclear Avicennia germinans Avicenniaceae. Conocarpus erecta Combretaceae. Crinum erubescens Amaryllidaceae. Crinum brebilobatum Amaryllidaceae. Laguncularia racemosa Combretaceae. Pelliciera rhizophorae Pellicieraceae. Rhizophora mangle Rhizophoracerae. Rhizophora racemosa Rhizophoraceae. Vegetación marginal Acrosticum aureum Pteridophyta. Acrosticum danaefolium Pteridophyta. Amphitecna latifolia Bignoniaceae. Brassabola nodosa Orchidiaceae. Catopsis sesiliflora Brolmeliaceae. Clerodendron pittieri Verbenaceae. Cyperus ligularis Cyperaceae. Dalbergia brownei Fabaceae. Epidendrum nocturnum Orchidiaceae. Fimbristylis spadiceae Cyperaceae. Mora oleifera Fabaceae. Muellera frutescens Fabaceae. Phryganocydia phellosperma Bignoniaceae. Pterocarpus officinalis Fabaceae. Rhabdadenia biflora Apocynaceae. Stanhophea sp. Orchidiaceae. Tabebuia palustris Bignoniaceae. Varias especeis Bryophyta. Varias especies Pteridophyta. Vriesia sanguinolenta Bromeliaceae.
4.3.5. Vegetación entre la Berma y las Lagunas o Canales Costeros Este tipo de asociación está presente sobre suelos arenosos y muy bien drenados, localizados entre el límite de marea alta y las lagunas o canales internos, que han quedado como resultado de la deposición aluvial y marina, en lo que fueron estuarios y lagunas costeras más extensas. El nivel del suelo es más alto que en los terrenos a ambos lados de esta franja. Vaughan, 1981, denomina a ésta asociación Asociación Costanera. Es probable que este tipo de ambiente fuera más extenso a lo largo del márgen de las planicies costeras de la Península. En la actualidad está representado entre la desembocadura del Río Sirena y el Río Llorona. La riqueza de especies de plantas es mayor que en las asociaciones descritas anteriormente. En algunos sectores, como sucede en algunos sitios entre el Estero Corcovado y el Río Llorona, Pachira aquatica, represnta más del 90% de la flora, por lo que estos bosques podrian denominarse, Bosques de Pachira. El lado que da al mar está dominado por cocoteros y por el almendro de playa. Más adentro, la vegetación es más rica. El sotobosque es poco denso y formado por unas pocas especies, principalmente de las familias Piperaceae, Rubiaceae y Melastomataceae. Una lista preliminar de las especies de ésta asociación es la siguiente. Alibertia edulis Rubiaceae. Bactris guinensis Arecaceae. Cocus nucifera Arecaceae. Cuervea kappleriana Teofrastaceae. Cyperus ligularis Cyperaceae. Dalbergia brownei Fabaceae. Dendrosicus latifolius Bignoniaceae. Glyricidia sepium fabaceae. Hibiscus tiliaceus Malvaceae. Heliconia latispatha Heliconiacea. Miconia argentea Melastomataceae. Ochroma lagopus Bombacacae. Pachira aquatica Bombacaceae. Posoqueria latifolia Rubiaceae. Rhandia spp. Rubiaceae. Stigmaphyllum ellipticum Malpigiaceae. Terminalia catapa Combretaceae. 4.3.6. Lagunas y Canales Costeros Residuales Esta asociación tiene una distribución limitada a pequeñas lagunas y canales localizados detrás de la banda anterior. Estos canales y lagunas son el resultado de procesos de colmatación -por deposición aluvial y marina-, de esteros y lagunas más extensos, que existieron en el ambiente marino poco profundo que cubría lo que es hoy la depresión de Corcovado. En este ambiente además de vegetación típica del bosque tropical lluvioso, existe vegetación residual de los antiguos manglares, por ejemplo:
Acrosticum aureum Pteridophyta. Dalbergia brownei Fabaceae. Hibiscus tiliaceus Malvaceae. Laguncularia racemosa Combretaceae. Rhizophora mangle Rhizophoraceae. Rhizophora racemosa Rhizophoraceae.
4.3.7. Selva Baja Igapoide sobre Terrenos Sedimentarios Mal Drenados Esta asociación vegetal en la actualidad está representada sólo en los siguientes sitios: la depresión del Parque Nacional Corcovado, en el palamr que circunda la laguna de Corcovado y entre la desembocadura del Río Llorona y el Río Sirena (Vaughan, 1981; Gómez, 1986), alrededor de la laguna de Sierpe, y detrás de algunos manglares. Está asociación debió cubrir una mayor área en las planicies costeras que hoy están deforestadas, por ejemplo entre el Río Rincón y Cabo Matapalo. Incluimos en esta asociación lo que Vaughan, (1981), denominó asociación Sangrillo, pues no se considera que tenga tantas diferencias como para considerarla una asociación aparte. De las asociaciones sin influencia marina, ésta es la que tiene menor riqueza de especies. La lista de árboles dominantes incluye las siguientes especies. Bravaisia integerrima Acanthaceae. Carapa guianensis Meliaceae. Crysophila guagara Arecaceae. Erythrina lanceolata Fabaceae. Grias fendleri Lecitidacae. Mora oleifera Fabaceae. Pterocarpus officinalis Fabaceae. La especie dominante en este tipo de bosque. Terminalia lucida Combretaceae. El sotobosque está dominado por: Acrosticum aureum Pteridophyta. Asterogyne martiana Arecaceae. Crinum erubescens Amarilidaceae.
4.3.8. Vegetación de Lagunas Permanentes Esta vegetación tiene dos componentes principales: la vegetación flotante, principalmente en la parte central y la vegetación periférica enraizada, parcial o totalmente sumergida. En la Península de Osa esta asociación está representada en las lagunas de Corcovado, Chocuaco, Sierpe, Pejeperrito y otras lagunas menores. La vegetación flotante está formada principalmente por: Eichornia crassipes Pontederiaceae. Pistia striatoides Araceae. Salvinia sp. Pteridophyta. Utricularia spp. Lentibulariaceae.
La vegetación enraizada está formada principalmente por: Aeschynomene sp. Ludwigia spp. Onagraceae. Polygonum sp. Poligonaceae.
4.3.9. Yolillal o Palmar Anegado Es una selva anegada, de baja diversidad, en la periferia de la laguna Corcovado y la laguna de Sierpe. En la Península esta asociación está dominada por Raphia taedigera (Arecaceae). Los frutos de esta palma, que se producen durante todo el año, son una fuente de alimento importante para varias especies de animales, entre otros los chanchos de monte, las dantas y los tepescuintles. Además, de R. taedigera, existen otras especies de árboles asociados, especialmente en la periferia de esta asociación, donde los suelos son un poco más drenados. Andira inermis Fabaceae. Carapa guianensis Meliaceae. Cecropia sp. Cecropiaceae. Crataeva tapia Capparidaceae. Grias fendleri Lecitidaceae. Luehea seemannii Tiliaceae. Pterocarpus officinalis Fabaceae. El sotobosque está formado por: Asterogyne martiana Arecaceae. Costus spp. Costaceae. Calathea spp. Maranthaceae. Heliconia spp. Heliconiaceae. Ischnosiphon sp. Maranthaceae. Renealmia cernua Zingiveraceae.
4.3.10. Bosques Ribereños y de Galería La vegetación ribereña es aquella que se establece a lo largo de un curso fluvial. Se denomina bosque de galería cuando se estructura de tal manera que produce el efecto de un corredor ribereño. Cuando son selvas anegadas sobre topografías que no permiten una diferenciación de la vegetación, no se pueden considerar bosques de galería ( Gómez, 1986). Estas dos asociaciones o están muy perturbadas o han desaparecido en la mayoría de los ríos y quebradas de la Península de Osa, excepto en el Parque Nacional Corcovado y en las partes más altas de esos cursos fluviales. Estos bosques crecen sobre suelos aluviales bien drenados que se inundan con el desbordamiento de los ríos y quebradas durante los meses lluviosos (Vaughan, 1981). Aunque es difícil definir florísticamente estos bosques, algunas especies son más frecuentes allí que en otras asociaciones, por ejemplo: Anacardium excelsum Anacardiaceae. Lonchocarpus spp. Fabaceae.
4.3.11. Selva Alta sobre Suelos Aluviales bien Drenados Esta asociación se ubica aproximadamente entre los 5 y los 20 msnm, en suelos planos muy fértiles, por lo que ha desaparecido o en su mayor parte está muy alterada. La depresión del Parque Nacional Corcovado es el sitio donde quedan las áreas más extensas y menos alteradas de esta asociación. En la planicie costera de Golfo Dulce, esta asociación se debió extender desde el Río Rincón hasta Cabo Matapalo, pero en la actualidad sólo quedan pequeños parches dispersos. Lo mismo ha sucedido en la cuenca del Bahía Drake. En general, los árboles del dosel son más altos que los de las asociaciones descritas anteriormente; pueden alacanzar hasta 70 m de altura. Muchos presentan troncos muy gruesos y gambas muy desarrolladas. Con la información de que disponemos -de la EER y de otros investigadores- es muy difícil hacer una lista de la flora de ésta asociación, Vaughan (1981) menciona los siguintes árboles más comunes: Basiloxylon excelsum Caryocar costarricensis Caryocaraceae. Ceiba pentandra Bombacaceae. Copaifera aromática Fabaceae. Poulsenia armata Moraceae. Simarouba glauca Simaroubaceae. Sterculia mexicana Sterculiaceae. Sterculia recordiana Sterculiaceae. Terminalia lucida Combretaceae. Tosi (1973) y Vaughan (1981) mencionan 5 asociaciones más en las partes más altas y en terrenos desde ondulados hasta muy escarpados, y cuya caracterización y definición de límites es más precaria. Para delimitar y caracterizar estas asociaciones, y otras que de seguro hace falta identifica es necesario mucho tgrabajo de campo.
4.3.12. Selva Alta de Montaña Baja Accidentada Esta asociación se presenta en las estribaciones de las montañas, en terrenos con topografía muy irregular. Por ejemplo, en las estribaciones de los cerros entre Puerto Jiménez y Carate, el sector de Mogos.
4.3.13. Selva Alta de Meseta Ondulada Esta asociación está muy bien representada en los sectores de Punta Llorona y Los Planes. Los suelos son planos y las principales irregularidades topográficas son las producidas por los causes de los ríos y quebradas. Un buen ejemplo de este tipo de bosque se puede ver entre Piedra de Arco y San Pedrillo, en el Parque Nacional Corcovado y en las propiedades de la Asociación Ambientalista Cerro Brujo en el sector de Los Planes. Justo antes de cruzar el Río Claro, cuando se va hacia la asociación ambientalista Cerro Brujo, existe un parche magnífico de este tipo de bosque que debería protegerse. En los alrededores de la estación Los Patos, también existe esta asociación. El bosque se caracteriza por árboles altos, hasta de 50 o más metros, de fustes lisos y gruesos. El sotobosque, aunque es rico en especies, es poco denso. Vaughan (1981) menciona las siguientes especies de árboles y arbustos comunes en el sector de Punta Llorona. Aspidosperma megalocarpum Apocinaceae. Cariniana pyriformis Clophyllum brasiliense Clusiaceae. Calophyllum longifolium Clusiaceae. Cedrtela mexicana Meliaceae. Ceiba pentandra Bombacaceae. Chimarrhis latifolia Rubiaceae. Couratari panamensis Lecitidaceae. Dialium guianensis Fabaceae. Psichotria tometosa Rubiaceae. Simaba cedron Simaroubaceae. Sloanea laurifolia Elaeocarpaceae. Swartzia simplex Fabaceae.
4.2.14. Selva Alta de Montaña Baja Quebrada Esta asociación se distribuye a alturas intermedias, donde las pendientes no son tan empinadas. Es una de las asociaciones mejor representadas tanto en la Reserva Forestal Golfo Dulce, como en el Parque Nacional Corcovado.
4.3.15. Selva Alta de Montaña Baja Escarpada Esta asociación se distribuye en las serranías centrales, en terrenos con pendientes muy empinadas, entre los 200 msnm y hasta unos 550-600 msnm, donde se inicia la selva nublada. Los árboles son altos, pero tienen fustes muy irregulares, aunque también hay algunos con fustes lisos. Abundan las lianas, y la epifitia es mayor que en los bosques anteriores. El sotobosque es más denso y tiene mayor riqueza de especies. El sotobosque es abierto, dominado por palmas, principalmente Asterogine martiana, Chamedorea spp. y Geonoma spp., varias rubiáceas, principamente Psichotria spp. y Pharamea sp. Una lista representativa de estos bosques será posible después de que se realise mucho más trabajo de campo y el inventario de vegetación se haya completado.
4.3.16. Bosque Nublado Los bosques nublados están localizados entre los 550-600 y hasta los 745 msnm, sobre laderas con mucha pendiente y sobre pequeñas mesetas en la parte más alta de los cerros. El clima se caracteriza por una precipitación y condensación muy altas, con mucha neblina y llovizna por las mañanas y las tardes. No existen datos de precipitación o temperatura para esos sitios, pero estos ambientes deben ser los más lluviosos y con la temperatura promedio más baja en la Península de Osa. La vegetación se caracteriza por una epifitia abundante, pricipalmente de musgos, helechos, bromelias, orquídeas, gesneriáceas y peperomias (Piperaceae). A diferencia de los otros bosques más bajos, en éstos las hojas estan cubiertos con una abundante epifilia. Los árboles más comunes son especies derivadas de tierras más altas en las cordilleras centrales del país, por ejemplo Quercus insignis y Q. rapurahuensis (Fagaceae); Alfaroa guanacastensis y Oreamunnea pterocarpa (Juglandaceae) y Ticodendron incognitum (Ticodendraceae). Además, en el sotobosque y en la comunidad de las epífitas también existen muchas especies derivadas de tierras más altas. Estos bosques nublados, se encuentran en tierras más bajas, lo que les confiere características especiales, y también funcionan como islas ecológicas. Posiblemente éste es el motivo, por el cual se encontraron tantas especies nuevas y endémicas en esos cerros. Debemos estar conscientes de que tanto el número de asociaciones descritas, como la caracterización de las mismas es preliminar. Una caracterización definitiva de las asociaciones descritas anteriormente y de las zonas de transición entre esas asociaciones, va a requerir de más trabajo de campo. Algunas zonas de transición son bastante claras, por ejemplo, la zona de transición entre el manglar y la selva tropical, o entre el yolillal y la selva anegada igapoide. No sucede lo mismo con la transición entre otras asociaciones, donde los límites son menos definidos.
4.4. PROBLEMATICA AMBIENTAL La deforestación es el principal problema ambiental a que está expuesta la vegetación de la Península de Osa. Este asunto se ha descrito ampliamente en el Plan de Manejo de la Reserva Forestal Golfo Dulce y en otras publicaciones anteriores, por lo que esos aspectos no se describirán aquí. Además, toda esta problemática se va a integrar en la "Estrategia para la Conservación de la Biodiversidad y el Desarrollo Sustentable del Area de Conservación de Osa". La deforestación, el uso forestal inapropiado y la conversion del suelo a otros usos producen problemas de erosión, pérdida de fertilidad y sedimentaciónn de las aguas continentales y marinas, problemas que deben ser solucionados a corto plazo, si no queremos que se tornen irreversibles o que el costo de recuperación supere la capacidad de financiamiento del pais. En el Cuadro (3), se presenta una lista preliminar de las especies amenazadas, lista que debe ser revisada cuando haya mejos información de campo.
4.5. RECOMENDACIONES PARA LA CONSERVACION DE LOS BOSQUES 1. Aplicar la legislación vigente sobre la conservación de franjas de bosque a lo largo de ríos y quebradas. 2. Modificar la legislación vigente, para que en planes de manejo forestal mayores de 50 Ha sea requisito hacer una Evaluación del Impacto Ambiental que va a producir la actividad. Esta debe incluir aspectos relativos al impacto sobre las cuencas hidrográficas, el suelo, y el resto de la flora y la fauna. 3. Aumentar el número de guardas forestales en la zona y darles la capacitación necesaria que los lleve al cumplimiento de la legislación vigente y de la nueva legislación que se implemente. 4. Promover la reforestación de las orillas de ríos y quebradas que han sido deforestadas. 5. Promover la reforestación de aquellas cuencas hidrográficas que hayan sido deforestadas. 6. Promover la reforestación de aquellas áreas que por su pendiente o por cualquier otra característica, no tengan vocación agrícola, ganadera, forestal o para cualquier otra actividad no sustentable. 7. Promover entre las organizaciones y a nivel familiar el establecimiento de viveros que apoyen las actividades anteriores.
4.6. RECOMENDACIONES PARA FUTURAS INVESTIGACIONES 1. Completar el inventario de la flora, definir y caracterizar las comunidades vegetales de la Península de Osa y la periferia de Golfo Dulce. 2. Promover estudios sobre ecología de poblaciones y comunidades que incluyan aspectos sobre autoecología, distribución, fenología, polinización, condición de las poblaciones, relaciones con otros organismos, germinación y propagación vegetativa. 3. Promover estudios tendientes a identificar los recursos vegetales no maderables de la Península de Osa y sus alrededores, por ejemplo semillas comestibles, medicinas, fibras, resinas y ornamentales. 4. Promover estudios tendientes a identificar las posibilidades de comercialización de productos no maderables del bosque. 5. Promover estudios que permitan evaluar el impacto de las actividades forestales, agrícolas, ganaderas, de ecoturismo y desarrollo urbano sobre la flora. 6. Promover estudios que permitan identificar nuevas alternativas de producción, manejo, industrialización y comercialización de productos vegetales tradicionales y no tradicionales en la Península de Osa.
4.7. RECOMENDACIONES PARA LA EDUCACION AMBIENTAL 1. Incorporar en los programas de educación ambiental aspectos sobre la biología de las plantas de la Península de Osa, especialmente aquellas más comunes, de importancia para la población, de importancia para la fauna, endémicas o amenazadas; de manera que las personas perciban el valor único de sus recursos vegetales, en lugar de seguir textos o ejemplos de otras latitudes. 2. Producir, en cooperación con biólogos, folletos y afiches en que se discutan aspectos tales como el problema forestal, el manejo de bosques naturales, metodologías y especies valiosas para reforestación, relaciones de la vegetación con el clima, la fauna y la gente, especies útiles, endémicas, amenazadas, y la importancia de condiciones ambientales apropidas para el cumplimiento de los ciclos de vida de las plantas. 3. Promover, los viveros forestales en esculas y colegios para que los jóvenes participen en forma directa de las actividades de reforestación y producción de madera en la región.
4.8. POSIBILIDADES DE USO DE LA VEGETACION EN EVALUACIONES ECOLOGICAS RAPIDAS En una Evaluación Ecológica Rápida, la vegetación es el elemento que aporta más y mejor información, debido a que son organismos séciles, las metodologías de muestreo son relativamente fáciles de aplicar. Otra ventaja que ofrecen, es que la mayor parte de la flora se conoce bastante bien y si se cuenta con la cooperación de un buen grupo de taxónomos, la identificación de las especies es relativamente rápida. Al respecto es conveniente tener unos 3 o 4 taxónomos de tiempo completo al final del período de recolección, para garantizar una identificación rápida del material. Cuando se hagan transectos o parcelas las metodologías deben garantizar una obtención rápida de la información y un análisis simple. Durante la EER de la Península de Osa los principales problemas que hemos tenido con el análisis de la vegetación son los siguientes: 1. La metodología utilizada para obtener la información, además de ser complicada, inducía a mucho error. Se utilizaron los criterios de distancia al punto central y distancia al vecino más cercano, pero para obtener los datos de distancia, alturas y anchos de copas se utilizaron clinómetros y brújulas, lo que conlleva mucho error. 2. Como la persona que propuso los transectos y el análisis posterior de los datos, no estuvo hasta el final del trabajo, hubo que invertir mucho tiempo en organizar las bases de datos y desarrollar los programas apropiados para analizar la información. 3. Al inicio de la EER se había ofrecido los mapas de vegetación basados en fotografía aérea reciente e imágenes de satélite, pero estos no se obtuvieron. Esto afectó dos aspectos principales: 3.A. La ubicación de los sitios de recolección y de realización de los transectos. En otras EER será fundamental contar con mapas de vegetación antes de iniciar el trabajo de campo. La falta de estos mapas, además de limitar las posibilidades de un buen programa de muestreo, retrasa y reduce las posibilidades de interpretar la información obtenida. En el caso de la EER de la Península de Osa, este problema fue más serio, pues aunque al final se contó con algunos mapas de vegetación, éstos eran realmente de cobertura, y no contaban con comprobación de campo. 3.B. La falta de mapas de vegetación limita las posibilidades de hacer extrapolaciones sobre la distribución de especies (plantas y animales) basados en las características generales de la vegetación. 4. La falta de contratación de personal a tiempo completo para la identificación del material en el herbario y en los transectos o parcelas limitó la calidad y la prestitud con que se pudo obtener y procesar la información. En el caso del la EER, aunque contamos con la cooperación casi incondicional de Barry Hammel y Quirico Jiménez, no ocurrió lo mismo con otros taxónomos. Esto retrasó la identificación de las plantas hasta febreo de 1992. Además, muchas especies que, con un poco de trabajo, pudieron haver sido identificadas, aún siguen sin reconocer, por falta de una remuneración de su trabajo. El problema de identificación de plantas en el campo durante la realización de parcelas o transectos, se puede resolver de dos formas: 1. Contratando una o más personas con mucha experiencia en la flora de la región o en regiones similares. 2. Marcando las plantas y luego, cuando se ha completado la marcación y medición de todas, contratar uno o dos taxónomos para que las identifiquen. Esta segunda posibilidad es más barata, aunque se corre el riesgo de perder marcas. De todos modos es casi imposible identificar todas las especies, especialmente aquellas en las que se requiere de material reproductivo para su identificación. |