Declaracion de Amistad

entre los pueblos indígenas de Costa Rica y Colombia

Río Piro, 26 de Julio de 1998

Nosotros, representantes de los pueblos indígenas guaymí y malecu de Costa Rica y los pueblos indígenas ingano y embera de Colombia nos hemos reunido en la Península de Osa en Costa Rica, tierra de los guaymíes, entre el 21 y el 26 de Julio de 1998.

Queremos agradecer a las personas y organizaciones que nos han apoyado para hacer posible este encuentro entre hermanos indígenas.

Durante estos cuatro días hemos podido compartir nuestros anhelos, nuestra lucha, nuestro dolor y nuestra esperanza.

Sobre todo hemos compartido entre nosotros nuestras sabidurías acerca de la medicina tradicional y las plantas medicinales que usamos para la salud física y espiritual de nuestros pueblos.

Como gesto de amistad hemos caminado por las montañas para intercambio de plantas, hemos tomado el cacao -ka- planta sagrada de los guaymíes y regalo para el mundo y hemos participado en una ceremonia curativa de yagé -ambiwaska- planta sagrada de los inganos y otros pueblos del piedemonte amazónico.

Al final de esta reunión de hermanos indígenas queremos hacer la siguiente Declaración de Amistad en Río Piro, hoy 26 de julio de 1998:

  1. Los pueblos indígenas de Costa Rica y Colombia sellamos desde hoy un pacto de amistad y unión para seguir caminando juntos.
  2. Compartimos la certeza de que somos hijos de un mismo Dios, padre de todos los pueblos indígenas y de todos los hombres y seres vivientes.
  3. También compartimos la creencia de que somos hijos de una sola madre, la Madre Tierra, a la cual queremos y debemos amar y cuidar.
  4. Expresamos que en nuestro caminar por la vida encontramos sufrimientos y enfermedades; sabemos que el Señor de la Vida nos ha dado el regalo de las plantas medicinales y la sabiduría de nuestros médicos tradicionales indígenas, como ayuda para vivir y tener alegría y salud.
  5. Denunciamos la injusta persecución de los pueblos blancos contra nuestras costumbres, nuestros recursos naturales y nuestras medicinas. Reclamamos el derecho a hacer uso de nuestras plantas y remedios y acudir a nuestros médicos indígenas, sukias, curacas y jaibanás.
  6. Afirmamos que para nosotros el cuerpo humano es sagrado y pedimos que en ningún caso, en vida o en muerte, sea profanado; sobre todo pedimos que cesen las autopsias y exhumaciones indiscriminadas; en caso de ser necesarias por asuntos médico-legales exigimos que se nos pida autorización a través de la debida solicitud judicial y que el cuerpo nos sea devuelto sin mutilación alguna, para nosotros poder darle santa sepultura y veneración, según nuestros usos y costumbres.
  7. Respetamos y apreciamos los beneficios de la medicina occidental y solicitamos el apoyo para poder tener acceso a los sistemas oficiales de salud. Asimismo ofrecemos a los pueblos blancos las bondades y conocimientos de nuestros médicos indígenas y plantas medicinales, cuando así lo quieran, siempre y cuando haya confianza y respeto.
  8. Nos comprometemos a seguir participando en Encuentros que fortalezcan nuestra amistad y formalmente aceptamos la invitación de ir a la casa de los hermanos inganos de Colombia.
  9. Denunciamos los procesos de patentes y propiedad intelectual sobre nuestros recursos y nuestros conocimientos. Establecemos que tenemos las plantas y la sabiduría como propiedad colectiva de los pueblos indígenas. Asimismo rechazamos el trafico de sangre, órganos, células y partes del cuerpo humano de nuestros hermanos indígenas.
  10. Reclamamos el cumplimiento de las leyes de autonomía de los pueblos indígenas con base en el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, exhortamos la implementación del articulo 8j de la Convención de la Biodiversidad y urgimos a que se apruebe la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas en las Naciones Unidas.
  11. Nos comprometemos, con el amable apoyo de personas e instituciones amigas, a trabajar juntos para defender, recuperar y promover nuestra medicina tradicional; a sembrar conservar e intercambiar nuestras plantas medicinales y a facilitar el aprendizaje de nuestra ciencia a nuestros hijos.
  12. Como reflejo de este compromiso, los médicos tradicionales guaymíes hemos decidido formar a partir de este día el Consejo de Médicos Tradicionales Guaymíes de Costa Rica e invitamos a nuestros hermanos indígenas a formar sus propios Consejos para la defensa de la medicina tradicional.
  13. Queremos que esta Declaración sea divulgada y anunciada en nuestras comunidades así como también en los medios de comunicación pública para que nuestros hermanos de todo el mundo apoyen y se unan a nuestra causa: la de hacer posible la vida en esta tierra.

Como signo de aceptación firmamos los aquí participantes.

Firmas

Damaris Hurtado Montezuma

Gustavino Montezuma Montezuma

Luis Quirós Palacios

Miguel Andrade Rodríguez

Adelia Pedrol Tigri

Juanita Bejarano Santos

Yadira Marín

Laurencio Mecha Pacheco

Ireno Carrera Pedrón

Hilario Bejarano Bejarano

Pedro Bejarano Palacios

Rigoberto Carrera

Lorenzo Mendoza Jiménez

Eugenio Hurtado Bejarano

Luis Atencio Pineda

Natividad Mutumbajoy

Luciano Mutumbajoy

Miguel López Salazar